El histórico navegador Chrome podría cambiar de dueño en un futuro no tan lejano. En medio del juicio antimonopolio que enfrenta Google con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, ha surgido un nuevo interesado en adquirir el navegador, y es Yahoo. Esta posibilidad surge como consecuencia directa de las presiones regulatorias que buscan dividir el poder dominante que tiene Google en la web, tanto en navegación como en búsquedas y publicidad digital.
Durante el juicio, Yahoo reveló que estaría dispuesta a comprar Chrome si un tribunal obliga a Google a dejar su navegador. Esta jugada estratégica tendría sentido para Yahoo, que ya trabaja en el desarrollo de su propio navegador y ve en Chrome una oportunidad para ahorrar tiempo de desarrollo y, además, entrar de lleno al mercado con una cuota del 70% que Chrome mantiene actualmente a nivel global.
Yahoo quiere comprar Chrome.
Brian Provost, gerente general de Yahoo Search, testificó que cerca del 60% de las búsquedas se realizan a través de navegadores web, remarcando así la importancia estratégica de poseer uno propio. Aunque Yahoo apenas mantiene un 3% de cuota en el mercado de búsquedas, hacerse con Chrome podría disparar su participación a cifras de dos dígitos, cambiando radicalmente el panorama competitivo.
Pero la adquisición de Chrome no sería barata. Informes estiman que el navegador podría costar entre 20.000 y 50.000 millones de dólares. Aquí es donde entra Apollo Global Management, el actual propietario de Yahoo, que se muestra dispuesto a financiar la operación. Apollo, una de las firmas de inversión más grandes del mundo, compró Yahoo y AOL en 2021 por 5.000 millones de dólares, por lo que sumar Chrome podría multiplicar el valor de su inversión inicial.
“Chrome es, posiblemente, el actor estratégico más importante de la web”, afirmó Provost, dejando clara la ambición de Yahoo por aprovechar cualquier oportunidad de crecimiento. De concretarse, sería uno de los movimientos más importantes en la historia reciente del sector tecnológico.
Fuente: The Verge







