Xbox atraviesa una etapa cada vez más complicada. Según un nuevo análisis publicado por Jez Corden en Windows Central, la división estaría operando con márgenes muy bajos, cercanos al 3% después de costos. En ese contexto, la compañía prepara un reinicio interno que incluiría más despidos, posibles cierres de estudios y una revisión profunda de su estrategia de hardware, servicios y exclusivos.
El reporte señala que varios juegos recientes quedaron por debajo de las expectativas de Microsoft, entre ellos Avowed, Keeper, Kiln, South of Midnight, Hellblade 2, Forza Motorsport y The Outer Worlds 2. A eso se suman proyectos cancelados o problemáticos como el reboot de Perfect Dark, Everwild de Rare y Project Blackbird de ZeniMax Online, que habrían representado pérdidas importantes de inversión.
La escasez de memoria golpea fuerte al hardware de Xbox
Uno de los puntos más graves estaría en el costo de fabricación de las consolas. Según se informa, Xbox no logró asegurar suficiente memoria a precios fijos, algo clave para mantener márgenes saludables en hardware. Como resultado, la división estaría perdiendo no solo decenas, sino cientos de dólares por cada Xbox Series X/S vendida actualmente.
El problema se relaciona con la fuerte suba del precio de la memoria. Según el reporte, los precios mayoristas habrían aumentado un 700% desde que se calcularon originalmente los costos de Xbox Series X|S. Esto deja a Microsoft en una posición incómoda, porque vender consolas puede seguir siendo necesario para sostener el ecosistema, pero cada unidad podría estar generando una pérdida mucho más grande de lo esperado.
El comunicado interno mencionado por el reporte también apunta a decisiones tomadas durante los últimos cinco años que habrían dejado a Xbox más expuesta que otros competidores frente a la crisis de componentes. Por eso, la compañía necesitaría nuevos acuerdos, asociaciones y modelos de negocio para seguir fabricando hardware sin depender tanto de una estructura de costos difícil de sostener.
Este escenario encaja con rumores previos sobre Project Helix, la próxima consola de Xbox, que podría fabricarse junto a socios como ASUS o MSI. La idea sería reducir riesgos, compartir costos y buscar una forma más flexible de mantener presencia en hardware. Para Xbox, el desafío será competir en consolas sin quedar atrapada en pérdidas por componentes cada vez más caros.
La reestructuración también podría impactar en estudios internos. El reporte menciona que los próximos despidos podrían alcanzar hasta mil empleados, y que estudios como Double Fine y Compulsion Games serían posibles candidatos a recortes o cierres. Por ahora, Xbox parece decidida a resetear su estrategia con más foco en rentabilidad, exclusivos y nuevos modelos comerciales. El problema es que esa transición llega en un momento donde la marca necesita recuperar confianza, mejorar márgenes y evitar que el hardware siga siendo una carga pesada.







