Hubo un tiempo en que navegar por internet sin antivirus era casi un deporte de riesgo. Durante ese momento, tener un antivirus era obligatorio, aunque eso a veces podía arruinar nuestro rendimiento. Pero todo cambió con Windows Defender, la herramienta gratuita e integrada en el sistema operativo de Microsoft que, con los años, se ha convertido en el estándar de protección para millones de usuarios.
Windows Defender domina
Según una encuesta reciente de TechPowerUp, más del 60,5% de los usuarios (20.746 votos de un total de 34.316) utilizan Windows Defender como su principal sistema antivirus. Esto confirma que la gran mayoría de los usuarios de PC ya no ve necesario comprar o instalar un antivirus de terceros.
El estudio también reveló que un 15,7% de los encuestados ni siquiera usa antivirus, confiando únicamente en la navegación segura o en que su sistema operativo los proteja. Entre los programas externos, Bitdefender se posiciona como el más popular con un 6,1% de participación, seguido por Avast (2,9%), Norton (1,9%), AVG (1%) y McAfee (0,7%).
La seguridad ya no depende de antivirus externos
Desde su integración en Windows 8, Windows Defender ha evolucionado un montón. En sus primeras versiones era limitado, pero con Windows 10 y 11 alcanzó un nivel de eficacia que lo coloca al mismo nivel que las soluciones de pago más conocidas.
Hoy ofrece protección en tiempo real, análisis avanzados y un consumo de recursos mínimo, algo que antes era una de las principales quejas contra los antivirus tradicionales.
La mayoría de los usuarios coincide en que, mientras se evite descargar archivos de fuentes no oficiales o navegar por sitios sospechosos, Windows Defender ofrece protección más que suficiente para el uso diario.







