Microsoft empezó a distribuir una actualización de emergencia para corregir problemas causados por el gran parche de seguridad de septiembre. Esa actualización había sido histórica por su tamaño, con 974 correcciones de seguridad para distintos productos de la compañía.
El problema es que el parche también generó fallos en varios escenarios. Los afectados incluyen usuarios corporativos, desarrolladores y jugadores, con errores en máquinas virtuales, sesiones remotas y dispositivos de audio. Por eso, Microsoft tuvo que publicar una corrección fuera del calendario habitual.
Microsoft lanza una actualización de emergencia
Uno de los problemas afectaba a carpetas compartidas en máquinas virtuales Linux ejecutadas mediante Hyper-V. También se reportaron fallos en sesiones de Servicios de Escritorio Remoto. A eso se sumaron errores con algunos dispositivos de audio USB.
La actualización de emergencia corrige estos fallos en Windows 11 26H1, 25H2 y 24H2. Microsoft también lanzó parches para Windows 10 LTSC. Además, incluyó correcciones para Windows Server 2012, 2012 R2, 2022 y 2025.
Este tipo de lanzamiento fuera de agenda antes era poco común para Microsoft. Aun así, durante este año empezó a repetirse con más frecuencia. En enero, la compañía publicó cuatro actualizaciones no programadas para reparar problemas vinculados a una actualización principal.
En marzo, Microsoft necesitó dos correcciones más por fallos de instalación y problemas al iniciar sesión con una cuenta de la empresa. En julio, lanzó otra actualización para solucionar un conflicto con un controlador de Intel que afectaba el rendimiento y aumentaba el consumo de batería. El nuevo parche de emergencia muestra que Windows sigue funcionando correctamente para la mayoría, pero algunas actualizaciones grandes todavía pueden traer dolores de cabeza.







