El futuro de Windows parece cada vez más ligado a la Inteligencia Artificial. Mientras Windows 11 sigue creciendo, Microsoft ya trabaja en la próxima generación de su sistema operativo.
Los primeros reportes indican que Windows 12 podría llegar tan pronto como este año. El nuevo sistema buscará cambiar la forma en que funciona el sistema operativo en PC, apostando por una estructura más modular y con la IA como parte central de la experiencia.
La idea es clara. Adaptar Windows a distintos tipos de dispositivos y necesidades, desde sistemas livianos hasta PCs orientadas al gaming o a tareas más exigentes.
Un Windows más flexible y modular gracias a CorePC
El nuevo sistema estaría basado en el proyecto CorePC, una arquitectura que Microsoft viene desarrollando desde hace varios años. Su objetivo es dividir el sistema en componentes que se puedan agregar o quitar según el tipo de sistema.
Esto permitiría crear versiones más ligeras o más completas del sistema operativo dependiendo del hardware. Uno pensado para juegos, por ejemplo, podría priorizar rendimiento y herramientas específicas para gaming.
Además del cambio estructural, también se esperan ajustes importantes en el diseño visual. Entre las ideas que se mencionan aparecen elementos transparentes estilo vidrio y una barra de tareas flotante que renovaría la interfaz del sistema.
Si estas mejoras se concretan, Windows 12 podría convertirse en uno de los rediseños más importantes del sistema en años.
Copilot y la IA como parte central del sistema
El gran cambio del nuevo Windows es el rol de la Inteligencia Artificial. Copilot, el asistente basado en IA que Microsoft ya integró en varias herramientas, pasaría a ser parte fundamental del sistema operativo. En lugar de funcionar como una característica opcional, la IA estaría integrada directamente en la experiencia del usuario.
También se menciona la posibilidad de que algunas funciones avanzadas de IA funcionen bajo un modelo de suscripción. El sistema operativo seguiría siendo una compra única, pero ciertos servicios adicionales podrían requerir pago periódico.
Otro punto importante tiene que ver con el hardware necesario para ejecutar el sistema. Windows 12 podría exigir la presencia de una NPU, un procesador dedicado al manejo de tareas de Inteligencia Artificial. Este requisito recuerda a lo ocurrido con Windows 11, que introdujo la necesidad del chip TPM 2.0. En este caso, la NPU sería el componente clave para ejecutar funciones de IA de forma eficiente.
El problema es que estas unidades todavía no están presentes en la mayoría de las PCs actuales. Eso podría dejar afuera a millones de equipos de la actualización.
Por ahora, se dice que quienes utilicen Windows 11 todavía tendrán soporte durante varios años, lo que da margen antes de que llegue el próximo gran cambio en el ecosistema de Microsoft.







