La presencia de Windows 11 entre los gamers de Steam sigue creciendo, pese a que el sistema operativo de Microsoft todavía genera muchas críticas. Según la encuesta de hardware y software de Steam de abril, Windows 11 ya representa el 67,74% de la base gamer. Frente a marzo, eso marca una suba de 0,89%.
El avance llegó principalmente a costa de Linux y macOS. Los sistemas basados en Linux quedaron en 4,52%, con una caída de 0,81% respecto del mes anterior. Para un mercado donde cada punto cuenta, el retroceso es bastante importante.
Windows 11 gana terreno mientras Linux pierde usuarios
La mayoría de las distribuciones Linux registró una baja en abril. Solo Debian Linux, Ubuntu 24.04 LTS y Fedora Linux 43 mostraron una suba relevante. El resto cayó, lo que sugiere una corrección más amplia entre gamers.
En el lado de Microsoft, tanto Windows 11 como Windows 10 aumentaron su participación. Windows 10 llegó al final de su vida útil en octubre de 2025, pero todavía sigue instalado en muchas PC gamer. En conjunto, las computadoras con Windows crecieron 1,14% durante abril.
Con ese resultado, Windows ya concentra el 93,47% de todas las PC gaming encuestadas por Steam. La distancia frente a Linux y macOS sigue siendo enorme. Aunque haya alternativas interesantes, Microsoft mantiene una ventaja difícil de mover.
La explicación es bastante simple para el usuario común. Windows ofrece mejor compatibilidad con juegos, menos pasos al instalar y una curva de aprendizaje más baja. Para quien solo quiere abrir Steam, descargar y jugar, sigue siendo una experiencia simple y eficiente.
Proton ayuda, pero la barrera de entrada sigue presente
Linux mejoró mucho en gaming durante los últimos años. Valve trabajó fuerte con Proton y Wine para correr juegos de Windows en hardware como Steam Deck. Ese esfuerzo permitió que muchos títulos funcionen correctamente fuera del sistema de Microsoft.
Por todo esto, competir contra Windows sigue siendo complicado. Linux puede ofrecer buen rendimiento y una propuesta sólida para usuarios con más experiencia técnica. Pero también puede exigir más ajustes, más paciencia y más conocimiento del sistema.
El problema no siempre está en los FPS. Muchas veces aparece en launchers, instalación, compatibilidad, drivers o pequeños errores que frenan la experiencia. En ese punto, Windows sigue siendo la opción más cómoda para la mayoría.
La encuesta de Steam deja una lectura clara del momento actual. Windows 11 crece entre gamers, Windows mantiene un dominio casi total y Linux vuelve a perder algo de terreno. Microsoft sigue teniendo una posición muy fuerte en PC gaming, incluso con un sistema que no todos bancan.







