Actualizar Windows suele ser algo automático, pero esta vez varios usuarios se encontraron con un problema inesperado. Una de las últimas actualizaciones de Windows 11 tuvo tantos errores que Microsoft decidió frenar su distribución a los pocos días.
La actualización en cuestión es la KB5079391, lanzada el 26 de marzo. Aunque prometía mejoras menores, terminó generando fallos que afectaron directamente la instalación.
Error masivo y distribución suspendida
El problema principal apareció con el código 0x80073712, un mensaje que indica que faltan archivos o que están dañados. En la práctica, esto impedía completar la actualización correctamente.
Si durante el fin de semana viste ese error, no fue algo aislado. Microsoft confirmó que el fallo venía directamente de esta versión del sistema.
Ante la cantidad de reportes, la empresa decidió pausar el despliegue mientras investiga qué salió mal. Por ahora, no hay una solución definitiva, pero se espera que el parche vuelva a lanzarse en una versión corregida en los próximos días.
Un mes complicado para Windows 11
Este problema no llega solo. Marzo fue un mes movido para Windows 11 en términos de estabilidad. En las últimas semanas se reportaron varios errores importantes. Uno de ellos bloqueaba el acceso a la unidad C, mientras que otro generaba fallos al iniciar sesión en aplicaciones propias de Microsoft.
También hubo cambios que no cayeron bien en la comunidad más entusiasta. La compañía limitó un método que permitía mejorar el rendimiento en SSD NVMe, lo que generó bastante ruido.
Todo esto deja una sensación clara. Aunque las actualizaciones buscan mejorar el sistema, no siempre llegan tan pulidas como deberían.
Como respuesta a estas situaciones, Microsoft trabaja en nuevas opciones para que los usuarios tengan más control sobre las actualizaciones. Dentro del programa Windows Insider ya se están probando funciones que permiten apagar o reiniciar la PC sin aplicar actualizaciones obligatorias. Esto apunta a reducir interrupciones y darle más libertad al usuario.
Por ahora, estas herramientas tardarán en llegar a la versión final. Pero marcan un cambio en la forma en que Microsoft maneja uno de los aspectos más sensibles de Windows 11. Mientras tanto, lo más recomendable es esperar a que la actualización corregida esté disponible antes de intentar instalarla nuevamente.







