Ubisoft sigue ajustando fuerte su estructura. Después de años marcados por pérdidas y la cancelación de casi 25 juegos en ocho años, la compañía avanza con un plan agresivo para reducir costos. El impacto ahora llega a uno de sus estudios más importantes.
Ubisoft Toronto, responsable del remake de Splinter Cell, despidió a 40 empleados. Esto representa cerca del 8% de su plantilla total, que ronda las 500 personas.
40 despidos y críticas a la dirección
La medida llega poco después del llamado “reinicio creativo” impulsado por la empresa, que reorganizó sus equipos en nuevas Casas Creativas. Cada propiedad intelectual quedó asignada a una estructura específica con el objetivo de optimizar recursos.
Un representante de la compañía aseguró que la decisión no refleja el talento ni la dedicación de los empleados afectados. Aun así, el clima interno no es el mejor. Algunos trabajadores volvieron a apuntar contra el CEO Yves Guillemot, pidiendo su renuncia en medio del proceso de recortes.
La situación genera preocupación adicional porque hace pocos meses se confirmó que el remake de Splinter Cell perdió a su director principal. No es una señal alentadora para un proyecto que ya se encuentra en etapas avanzadas de desarrollo y que fue anunciado hace casi cinco años.
Un plan que apunta a recortar más de 2000 puestos
Ubisoft confirmó que el desarrollo del remake continúa y que podría haber novedades este año. El título estaría previsto para el próximo año fiscal, luego de que la compañía retrasara siete juegos con el argumento de darles más tiempo de pulido.
En paralelo, el plan de reestructuración anunciado a comienzos de año apunta a eliminar más de 2000 empleos en total. Además, la empresa busca reducir costos fijos en casi 200 millones de euros en los próximos años. Es un ajuste profundo que cambia por completo la estructura que supo tener la compañía.
Históricamente, Ubisoft Toronto también trabajó en sagas como Far Cry y Watch Dogs. Hoy el panorama es distinto. Far Cry pasó a manos de Vantage Studios, una subsidiaria formada junto a Tencent, mientras que Watch Dogs quedó en pausa tras la recepción negativa de Legion en 2020.
La compañía atraviesa una etapa crítica. Entre cancelaciones, despidos y cambios estructurales, Ubisoft intenta redefinir su futuro con menos recursos y equipos más compactos. El desafío será mantener la calidad y cumplir con los proyectos en desarrollo en un contexto de fuerte ajuste interno.






