Dentro de la industria de los videojuegos, Ubisoft es una de las compañías más grandes que existen. Cuenta con cerca de 20.000 empleados y más de 40 filiales repartidas por todo el mundo. Pero su tamaño no la está salvando de atravesar uno de los momentos más delicados de su historia reciente.
La empresa viene acumulando cancelaciones, retrasos y lanzamientos que no lograron cumplir expectativas. Varias de sus IPs más importantes perdieron fuerza y, en paralelo, las decisiones internas empezaron a generar ruido. En medio de ese contexto, salió a la luz un nuevo episodio que volvió a poner a Ubisoft en el centro de la polémica.
Una sanción que generó ruido
Ubisoft decidió dejar sin sueldo durante tres días a un empleado como medida disciplinaria. El motivo fue una publicación crítica en LinkedIn relacionada con la política de regreso obligatorio a la oficina cinco días a la semana. La empresa argumentó que el trabajador había infringido su “deber de lealtad” como empleado.
La decisión no pasó desapercibida. Llega en un momento donde la compañía francesa no logra mejorar su imagen ni entre los jugadores ni dentro de la propia industria.
¿Quién es el empleado afectado?
El trabajador sancionado es David Michaud-Cromp, diseñador de niveles en Ubisoft Montreal, con más de 13 años de experiencia dentro de la empresa.
La situación se dio luego de que Ubisoft comunicara públicamente su postura sobre el regreso total a la oficina, apelando a la importancia de la colaboración presencial. En respuesta, David comentó en LinkedIn que los trabajadores no son ingenuos y que entienden perfectamente las razones detrás de esa decisión.
Tras ese mensaje, Ubisoft aplicó la sanción económica, aunque dejó en claro que no tenía intención de despedirlo.
Transparencia y apoyo en redes
Lejos de guardar silencio, David decidió contar lo ocurrido de forma abierta. En una publicación en LinkedIn explicó que fue suspendido sin salario durante varios días y detalló que la empresa justificó la medida en una supuesta falta de lealtad.
También aclaró que, a pesar de compartir su experiencia, no hará más comentarios para no empeorar la situación. La reacción fue inmediata. Su publicación superó los 1.200 likes y más de 160 comentarios, con muchos usuarios mostrando apoyo y criticando la postura de Ubisoft.
En los mensajes se repite una idea. La sanción parece excesiva y deja mal parada a la compañía, sobre todo en un contexto donde ya se habla de despidos masivos.
Este episodio ocurre mientras Ubisoft atraviesa una etapa de recortes y despidos que afectaron a cientos de empleados. Aunque en este caso David conservó su puesto, el clima interno no parece el mejor.
La empresa también viene de cancelar proyectos importantes, como el remake de Prince of Persia, y de ver caer el valor de sus acciones. Ni siquiera retrasar lanzamientos como Assassin’s Creed Shadows logró cambiar el rumbo general. Ubisoft sigue siendo un gigante, pero cada decisión polémica suma presión. Y esta vez, el foco no estuvo en un juego, sino en cómo trata a su propia gente.







