Ubisoft confirmó el cierre de Champions Tactics, su juego de rol táctico con integración NFT y tecnología Web 3.0. La compañía anunció la decisión en el servidor oficial de Discord del proyecto, donde explicó que los servidores dejarán de funcionar el 30 de octubre. A partir de ese momento, los jugadores conservarán la propiedad de los objetos adquiridos, pero ya no podrán usarlos dentro del juego.
La noticia no sorprende demasiado si se mira el contexto. Hace algunos años, los NFT y la Web 3.0 eran términos muy repetidos dentro de la industria, pero el interés cayó con fuerza. Champions Tactics fue uno de los intentos más visibles de Ubisoft por entrar en ese mercado, aunque nunca logró construir una comunidad sólida ni una propuesta que convenciera a los jugadores.
Champions Tactics no sobrevivió al declive de los NFT
Uno de los atractivos principales del juego era la promesa de que cada jugador podía tener personajes únicos, intercambiarlos y revenderlos. Ese planteo abrió rápido la puerta a la especulación. Poco después del lanzamiento, algunos personajes llegaron a venderse por más de 63.000 dólares.
El problema es que el sistema económico no alcanzó para sostener una experiencia divertida. Como ocurrió con otros proyectos Web 3.0, la idea de propiedad digital terminó pesando más que el propio diseño del juego. Para muchos usuarios, Champions Tactics se sintió más como un experimento de monetización que como un RPG táctico atractivo.
Ubisoft intentó darle otra oportunidad con Champions Tactics Reforged, lanzado en Steam en mayo de 2025. Esa versión eliminaba los componentes Web 3.0, pero fue recibida incluso peor que el juego original. Las críticas fueron tan negativas que el título ya no está disponible en la tienda de Valve.
Oficialmente, Ubisoft atribuye el cierre a cambios en la infraestructura blockchain de Oasys, la base técnica del juego. Para los usuarios afectados, la compañía ofrecerá recompensas e incentivos en Might and Magic Fates, su juego de cartas lanzado en febrero. El caso también recuerda el fracaso de Quartz en Ghost Recon Breakpoint, otro intento de Ubisoft por meter NFT en sus juegos sin lograr impacto real.







