Después de años de idas y vueltas, Prince of Persia: The Sands of Time Remake quedó oficialmente cancelado. El proyecto llevaba demasiado tiempo en el limbo y terminó convirtiéndose en una de las víctimas más visibles de la reestructuración profunda que está atravesando Ubisoft. Para muchos jugadores, era un regreso esperado. Para la empresa, pasó a ser un problema que ya no cerraba.
La cancelación no llega sola. Forma parte de un ajuste mayor que incluye cierres de estudios, recortes internos y un cambio fuerte en la forma en que Ubisoft piensa sus juegos. Y que uno de los títulos afectados sea Prince of Persia dice bastante sobre el momento que vive la compañía.
El remake que nunca logró llegar
El remake de Prince of Persia: The Sands of Time fue anunciado en 2020 y desde ese momento todo fue cuesta abajo. Críticas al apartado visual, reinicios de desarrollo, cambios de estudio y retrasos constantes. En su última actualización oficial, Ubisoft sorprendentemente había acotado su lanzamiento a un período entre enero y marzo de 2026.
Por eso, su cancelación resulta inesperada, aunque no del todo sorprendente. Según explicó la compañía, el juego no cumplía con los nuevos criterios de calidad y priorización del catálogo, que ahora son mucho más estrictos. En pocas palabras, Ubisoft decidió dejar de invertir recursos en un proyecto que no lograba despegar.
Una reestructuración que golpea fuerte
La cancelación del remake se da en el marco de un “reinicio organizacional y operativo” mucho más amplio. Ubisoft confirmó el cierre de dos estudios, el equipo mobile de Halifax y el estudio de Estocolmo, además de reestructuraciones en Abu Dhabi, RedLynx y Massive.
Todavía no hay cifras oficiales sobre despidos, pero el impacto es claro. A eso se suma una nueva política interna que obliga a los empleados a volver a la oficina cinco días por semana, con un cupo limitado de días remotos al año. Un cambio que no cayó nada bien puertas adentro.
Prince of Persia dentro del nuevo esquema creativo
Ubisoft también anunció que dividirá su producción en cinco grandes áreas creativas. Dentro de esa nueva estructura, Prince of Persia sigue existiendo como marca, junto a Rayman, Anno y Beyond Good & Evil, en el bloque de mundos narrativos y fantasía.
Eso abre una puerta a futuro. El remake cancelado no significa necesariamente el final definitivo de la saga, pero sí deja claro que Ubisoft no está dispuesta a sostener proyectos que no justifiquen su costo y riesgo. Hoy la prioridad pasa por franquicias que garanticen resultados más previsibles, como Assassin’s Creed o Rainbow Six.
Este ajuste también obligó a Ubisoft a revisar sus números. La empresa ahora espera ingresos netos de alrededor de 1.500 millones de euros, unos 330 millones menos de lo previsto. El golpe se sentirá especialmente en 2026 y 2027.
El CEO Yves Guillemot aseguró que la cancelación de proyectos como Prince of Persia es parte de una decisión difícil pero necesaria para recuperar estabilidad y liderazgo creativo a largo plazo.
Para los jugadores, el resultado es amargo. El regreso de uno de los clásicos más queridos queda en pausa indefinida. Para Ubisoft, en cambio, es una señal clara de que entró en una etapa donde no todos los nombres históricos tienen lugar, al menos por ahora.







