Assassin’s Creed Black Flag Resynced tuvo un lanzamiento muy fuerte, con más de 2 millones de copias vendidas y picos superiores a los 100.000 jugadores simultáneos. Aun así, el buen rendimiento del remake no evitó una nueva polémica dentro de Ubisoft. El estudio Ubisoft Barcelona, que participó en uno de los apartados más elogiados del juego, ahora enfrenta despidos.
Según Manel Cota, animador técnico y de jugabilidad en Ubisoft Barcelona, el equipo fue responsable de construir todos los niveles submarinos del remake. Estas secciones permiten a Edward Kenway abandonar su barco y explorar naufragios, cuevas y ruinas bajo el agua. Justamente, esa parte recibió elogios por su salto visual frente al juego original de 2013.
Ubisoft Barcelona habría creado toda la exploración submarina
Las zonas submarinas ya existían en Assassin’s Creed IV Black Flag, pero en Resynced fueron reconstruidas con una versión más avanzada del motor Anvil. El trabajo incluyó mejoras en iluminación, animaciones, densidad ambiental, representación del agua y calidad visual general. El resultado convirtió la exploración submarina en uno de los puntos más destacados del remake.
Thanks! Ubisoft Barcelona did all the underwater levels. And that same team is being fired right now because Ubisoft thinks thats what we deserve 🙂 https://t.co/rf3p4fGzlH
— Manel Cota (@MaNeo_O) July 13, 2026
Cota respondió a los elogios de los jugadores señalando que el mismo equipo detrás de ese trabajo está afectado por los recortes. Su mensaje criticó la decisión de Ubisoft y marcó el contraste entre el reconocimiento público del contenido y la incertidumbre laboral de quienes lo desarrollaron. La situación no da, especialmente después de participar en uno de los lanzamientos más importantes de la compañía.
Los despidos podrían afectar a 51 trabajadores de Ubisoft Barcelona. Esa cifra representaría entre el 28% y el 30% del equipo. La medida formaría parte de una reorganización interna de Ubisoft y estaría relacionada con la falta de nuevos proyectos asignados al estudio tras completar su trabajo en Black Flag Resynced.
Los trabajadores ya habían iniciado movilizaciones en junio, antes del estreno del juego. También se organizaron tres jornadas de huelga entre el 14 y el 16 de julio para reclamar la conservación de los puestos, garantías ante futuros despidos, recuperación de promociones internas y mejores condiciones de teletrabajo. Por todo esto, aunque los recortes no surgieron después de conocer las ventas, el éxito comercial del remake aumentó mucho la polémica.







