TSMC, el mayor fabricante de semiconductores del mundo, ha confirmado que aumentará en un 10 % el precio de sus obleas de gama alta, aquellas destinadas a fabricar CPU y GPU de última generación, incluyendo los esperados chips de 2 nm. Este aumento afectará directamente a compañías como NVIDIA, AMD e incluso Apple, que dependen de estos procesos de fabricación punteros. Aunque el impacto pueda parecer moderado, marcará un antes y un después en el costo de los componentes de alto rendimiento.
Lo llamativo del caso es que NVIDIA no solo acepta el aumento, sino que lo celebra abiertamente. Tras una reunión entre Jensen Huang, CEO de la compañía, y Wei Zhejia, presidente de TSMC, Huang afirmó que el nuevo precio “vale mucho la pena” y lo calificó como “justo y consistente para cada cliente”. La relación entre ambas empresas se fortalece en un momento en el que la fabricación de chips se ha vuelto más compleja, costosa y estratégica que nunca.
TSMC aumenta el precio de sus obleas.
Los motivos detrás del aumento de precio son múltiples. TSMC enfrenta una inflación creciente, costos altísimos para expandir fábricas en EE.UU., volatilidad en los tipos de cambio y una inversión masiva en el desarrollo de nodos avanzados como el de 2 nm. Además, el porcentaje de chips que funcionan correctamente en el primer intento (yield rate) está en caída libre. Del 30 % hace dos años, ha bajado al 24 %, y podría llegar al 14 % en 2025. Esto significa que fabricar un chip funcional es ahora mucho más caro y difícil.
Por supuesto, esto tendrá consecuencias para los consumidores. Aunque el ajuste se aplicará principalmente a partir de 2026 con los nuevos contratos, es casi seguro que el precio de las próximas generaciones de GPU y CPU aumentará. NVIDIA, AMD y otros fabricantes tendrán que trasladar esos costos a los productos finales, lo que podría encarecer aún más el hardware de alto rendimiento, especialmente en sectores como gaming, inteligencia artificial y estaciones de trabajo.
En un mercado donde cada milímetro de silicio cuenta y la demanda de potencia no para de crecer, esta subida de precios era inevitable. TSMC y NVIDIA lo ven como una inversión en el futuro, pero para el usuario final, significa pagar más por cada salto generacional. La carrera por la miniaturización y la eficiencia no es barata, y todo indica que quien quiera lo mejor, tendrá que estar dispuesto a asumir el costo.
Fuente: NotebookCheck







