Aunque Wi-Fi 7 todavía está comenzando a establecerse entre los usuarios comunes, el desarrollo tecnológico no se detiene. Las empresas del sector ya trabajan en la siguiente generación, Wi-Fi 8 (802.11bn). La novedad llega de la mano de TP-Link, que confirmó haber realizado con éxito sus primeras pruebas de hardware Wi-Fi 8 utilizando un dispositivo prototipo.
La compañía no detalló qué componentes usó en las pruebas, solo mencionó una “asociación industrial conjunta”. Pero se sabe que TP-Link colabora estrechamente con Qualcomm en sus productos Wi-Fi 7, por lo que es probable que esta alianza también esté detrás de sus primeros desarrollos para Wi-Fi 8.
Según TP-Link, las pruebas validaron las señales de baliza y el rendimiento de datos, marcando un “hito clave en el desarrollo de Wi-Fi 8”. Aunque los detalles técnicos aún son limitados, la compañía habilitó una página informativa oficial para compartir los avances del proyecto.
¿Qué propone Wi-Fi 8 y en qué mejora?
A diferencia de generaciones anteriores, Wi-Fi 8 no busca ofrecer velocidades teóricas radicalmente más altas, ya que su límite máximo seguirá siendo de 46 Gbps, sino mejorar la fiabilidad y el rendimiento real en entornos cotidianos. Su meta principal, llamada Ultra High Reliability (UHR), apunta a incrementar la tasa de transferencia efectiva hasta un 25% en dispositivos compatibles.
Wi-Fi 8 mantendrá el uso de las tres bandas actuales (2.4 GHz, 5 GHz y 6 GHz) y conservará el ancho de canal de 320 MHz y la modulación 4096 QAM introducidos con Wi-Fi 7. La diferencia estará en cómo se gestiona el tráfico y la interferencia entre múltiples dispositivos.
El estándar integrará cuatro nuevas tecnologías clave que, según un documento técnico de MediaTek, buscan optimizar la conexión en distintos escenarios:
- Coordinated Spatial Reuse (Co-SR): ajusta los niveles de potencia para lograr señales más estables entre equipos.
- Coordinated Beamforming (Co-BF): mejora la dirección de las transmisiones para reducir interferencias.
- Dynamic Sub-Channel Operation (DSO): asigna subcanales dinámicos y puede aumentar el rendimiento hasta un 80%.
- Enhanced Modulation Coding Scheme (MCS): optimiza la codificación de señal para reducir errores.
¿Qué pueden esperar los usuarios?
Para quienes viven en zonas urbanas densas, Wi-Fi 8 promete una conexión más estable y con menos interferencias de otras redes cercanas. También se espera mayor fluidez al desplazarse entre habitaciones o pisos y un mejor rendimiento en zonas con baja señal.
Aunque todavía faltan un par de años para ver routers y dispositivos comerciales con este estándar, TP-Link ya dio el primer paso firme hacia la nueva generación del Wi-Fi doméstico.






