El regreso de Tomb Raider: Legacy of Atlantis es uno de los proyectos más esperados de la saga, sobre todo por tratarse de un remake del primer juego. Desde su anuncio en The Game Awards 2025, el título generó bastante expectativa entre los fans. Pero, nuevos rumores indican que su lanzamiento podría no llegar en el tiempo previsto.
Aunque estaba planeado para 2026, ahora empieza a tomar fuerza la posibilidad de un retraso que cambiaría por completo su ventana de salida.
Un posible retraso hasta 2027
Según un tuit publicado por RaidersSociety, Tomb Raider: Legacy of Atlantis habría sido retrasado hasta 2027, con una posible fecha en febrero. Esta información todavía no fue confirmada oficialmente por Crystal Dynamics, pero viene de una fuente que ya acertó datos de la franquicia anteriormente.
Esto le da cierto peso al rumor, aunque sigue siendo necesario tomarlo con cuidado. Aun así, el contexto actual del estudio hace que esta posibilidad no suene descabellada. En la industria, este tipo de movimientos es bastante común, incluso en proyectos grandes.
El contexto del estudio genera dudas
Uno de los factores que alimenta estas especulaciones es la situación reciente de Crystal Dynamics. El estudio atravesó cuatro rondas de despidos en los últimos doce meses, lo que puede haber afectado el ritmo de desarrollo.
Aunque la compañía asegura estar comprometida con sus proyectos, eso no significa que no puedan ajustar sus planes. Los retrasos suelen ser parte del proceso, especialmente en juegos ambiciosos. En este escenario, extender el desarrollo podría ser una decisión lógica.
Una remake con cambios profundos
Tomb Raider: Legacy of Atlantis no es un simple relanzamiento. El juego propone una reconstrucción completa del original, con sistemas de combate y exploración totalmente rediseñados.
Este tipo de cambios implica un desarrollo más complejo, lo que también puede explicar la necesidad de más tiempo. La idea es modernizar la experiencia manteniendo la esencia del clásico. Es un enfoque ambicioso que apunta a usuarios exigentes.
Si el retraso se confirma, el juego no llegaría en 2026, un año clave para la franquicia. Este año marca el 30 aniversario del primer Tomb Raider, lanzado en 1996.
Perder esa fecha sería significativo desde lo simbólico, aunque no necesariamente desde lo comercial. Hoy en día, los retrasos son habituales si el objetivo es mejorar el resultado final. Por ahora, todo queda en manos de una confirmación oficial.







