El debate entre juegos físicos y digitales sigue creciendo después de la decisión de Sony de dejar de producir discos de sus títulos propios en 2028. Ahora, Strauss Zelnick, CEO de Take-Two, también habló del tema durante la última llamada de resultados de la compañía. Aunque evitó comentar directamente la medida de Sony, sí explicó por qué la distribución digital ya domina el negocio.
Según Zelnick, los discos “no tienen mucho sentido” para el consumidor actual. Su argumento es que muchos juegos físicos ya requieren conexión a Internet para registros, licencias o funciones online. Por eso, si el usuario ya necesita estar conectado, descargar el juego en formato digital termina siendo más práctico.
Take-Two asegura que su negocio ya es casi totalmente digital
Durante la llamada financiera, el CEO de Take-Two remarcó que las descargas digitales son más convenientes para los jugadores. Según explicó, si un juego necesita validación online de todos modos, el disco pierde parte de su utilidad práctica. Para Zelnick, la experiencia digital es más simple y eficiente en el contexto actual.
El directivo también reveló que más del 90% del negocio de videojuegos de Take-Two ya se distribuye en formato digital. Ese dato muestra hasta qué punto cambió el mercado en los últimos años. Si la tendencia continúa, las ventas físicas podrían seguir cayendo durante las próximas generaciones.
Aun así, Take-Two no planea abandonar por completo las ediciones en caja. Zelnick aclaró que la compañía seguirá lanzando versiones físicas “aquí y allá” cuando tenga sentido. Esto sugiere que los discos podrían quedar reservados para lanzamientos puntuales, ediciones especiales o mercados donde todavía tengan demanda.
El comentario llega en un momento sensible para la industria. Muchos jugadores valoran lo digital por comodidad, pero otros defienden los discos por preservación, reventa, préstamo y propiedad real del juego. Con GTA VI encaminado para noviembre, la postura de Take-Two suma otra señal de que el formato físico podría quedar cada vez más atrás.







