La inteligencia artificial viene ganando lugar dentro del desarrollo de videojuegos, con estudios como Take-Two que buscan reducir costos y acelerar procesos. Aun así, no todas las decisiones dentro de esta transición son lineales ni claras. En algunos casos, las compañías avanzan y retroceden al mismo tiempo, lo que deja ver que todavía hay muchas dudas en el camino. Eso es justamente lo que refleja el último movimiento de Take-Two.
En medio de este contexto, la empresa sorprendió con una decisión fuerte. A pesar de haber impulsado el uso de IA en sus proyectos, terminó despidiendo al equipo encargado de trabajar con esta tecnología.
El equipo de IA fue despedido por completo
La información se conoció a través de Luke Dicken, quien se desempeñaba como jefe de inteligencia artificial en Take-Two Interactive. En su perfil de LinkedIn confirmó que tanto él como todo su equipo fueron despedidos, marcando el cierre de un área que llevaba años en desarrollo dentro de la compañía.
Dicken había formado parte de Zynga durante una década antes de integrarse a Take-Two en 2025, luego de la adquisición del estudio. Su equipo venía trabajando desde hacía siete años en herramientas de IA enfocadas en mejorar los flujos de desarrollo. La idea era clara, crear soluciones que permitan a los estudios trabajar de forma más eficiente y con menores costos.
Una estrategia que no termina de definirse
Lo que más llama la atención de esta decisión es que Take-Two había mostrado interés en la inteligencia artificial como parte de su futuro. Su CEO, Strauss Zelnick, habló en varias ocasiones sobre el potencial de la IA generativa para optimizar el desarrollo de videojuegos.
Al mismo tiempo, también buscó marcar ciertos límites. Por ejemplo, aseguró que GTA VI no incluirá contenido generado por IA, algo que apunta a mantener la calidad y la identidad de sus producciones. Este doble discurso refleja una postura cautelosa frente a una tecnología que todavía genera debate.
La presión del mercado influye
Otro factor que entra en juego es la reacción de los inversores. Algunas preocupaciones surgieron a partir de herramientas como Genie, que podrían facilitar el desarrollo de juegos complejos en menos tiempo. Esto pone en discusión el valor de los proyectos AAA tradicionales.
En ese contexto, el mercado empezó a reaccionar con cierta incertidumbre. Esto podría haber influido en decisiones internas dentro de Take-Two, llevando a replantear inversiones en áreas como la inteligencia artificial.
El cierre de este equipo no significa que Take-Two abandone la IA por completo. Todo indica que seguirá explorando su uso, pero con un enfoque más medido y alineado a sus prioridades actuales. La tecnología sigue siendo relevante, pero su implementación no es tan directa como parecía.
Por ahora, el movimiento deja una señal clara. La industria quiere avanzar con la inteligencia artificial, pero todavía está buscando la forma correcta de hacerlo sin afectar su modelo actual.






