BioShock 4 sigue atrapado en una espera larguísima y Take-Two ya no lo esconde. Strauss Zelnick, CEO de la compañía, habló sobre el desarrollo del juego en una entrevista con Game File. Cuando le preguntaron si le sorprendía que el proyecto tardara tanto, fue directo y dijo que estaba profundamente decepcionado.
El nuevo BioShock está siendo desarrollado por Cloud Chamber, estudio propiedad de 2K. El proyecto lleva más de diez años en producción y el año pasado habría sido devuelto para revisión. La situación confirma que encontrar el rumbo correcto para la saga no fue nada simple.
BioShock 4 pasó años siguiendo ideas sin salida
Zelnick explicó que hallar la dirección creativa adecuada para BioShock 4 fue un reto importante. Según reconoció, Take-Two invirtió mucho tiempo y dinero en ideas que terminaron en callejones sin salida. Esa frase resume bastante bien por qué el juego tardó tanto en avanzar.
Aun así, el ejecutivo ahora se mostró más optimista. Dijo que tienen un buen juego entre manos, pero que el objetivo no es lanzar algo simplemente correcto. Take-Two quiere que la nueva entrega sea excelente antes de ponerla en el mercado.
La compañía estaría trabajando de cerca con la dirección del estudio para lograr ese resultado. En este punto, la prioridad parece ser calidad antes que velocidad. Después de tantos años, sacar un juego flojo sería un golpe enorme para una franquicia tan querida.
Rod Fergusson ayudaría a ordenar el proyecto
Reportes anteriores indicaron que Rod Fergusson habría sido elegido para ayudar a rescatar BioShock 4 del infierno de producción. Fergusson fue director de la franquicia Diablo y también tuvo participación en el lanzamiento de BioShock Infinite. Su llegada podría ser clave para ordenar un desarrollo que viene bastante complicado.
BioShock 4 será la primera entrega nueva desde BioShock Infinite, lanzado en 2013. Aquel juego fue creado bajo la mirada de Ken Levine, una de las figuras más importantes de la saga. Hoy, Levine trabaja con su nuevo equipo en Judas, otro shooter con fuerte carga narrativa.
El problema es que Judas tampoco parece tener apuro por llegar. Eso deja a los fans de BioShock en una espera doble, sin fecha clara para el regreso de la saga ni para el nuevo proyecto de su creador original. Por ahora, Take-Two solo promete que no quiere conformarse con un resultado menor.
La declaración de Zelnick deja una lectura clara. BioShock 4 existe, pero todavía necesita encontrar su mejor forma. Take-Two sabe que la espera pesa, y por eso apunta a que el próximo anuncio llegue con una propuesta sólida y no con otra promesa vacía.








