El precio de Steam Machine quedó en el centro de la discusión apenas Valve reveló su valor. La nueva máquina llegará a 1.049 dólares, una cifra más alta de lo que muchos jugadores esperaban. Incluso dentro de Valve, el objetivo original habría estado más cerca de los 718 dólares.
El problema está en la crisis de componentes, que también golpea a otros fabricantes de hardware. En una entrevista con Digital Foundry, los ingenieros Pierre-Loup Griffais y Yazan Aldehayyat explicaron qué podría pasar si los costos bajan en el futuro. La respuesta fue clara, Valve no quiere mantener el hardware caro sin necesidad.
Valve no descarta una Steam Machine más barata
Griffais explicó que no tendría sentido mantener la Steam Machine a un precio alto si los componentes vuelven a valores más razonables. Según dijo, el hardware busca acercar a las personas a sus juegos, no venderse caro por otros motivos. Para Valve, cuanto más barato sea el dispositivo, mejor.
Aun así, Aldehayyat fue más cuidadoso y pidió no esperar una baja cercana. El ingeniero reconoció que es difícil predecir el futuro, pero no se mostró optimista sobre una mejora rápida en los costos. También remarcó que otras empresas de la industria ya dijeron algo parecido.
Ese escenario encaja con las últimas señales del mercado de memoria y almacenamiento. Micron cerró 16 acuerdos de suministro a cinco años con clientes, mientras Lenovo advirtió que los precios podrían no empezar a bajar hasta 2030. Incluso en ese caso, no hay garantías de volver a los valores previos a 2025.
Valve aseguró que le gustaría hacer Steam Machine más accesible y llegar a más jugadores. Por ahora, la compañía no quiere prometer una rebaja que no puede cumplir. Para quienes esperan una versión más barata, la postura es interesante, pero la realidad del mercado todavía no acompaña.







