Comprar hardware original cada vez es más complicado cuando las copias empiezan a parecer idénticas. Eso es lo que está pasando con el Samsung 990 Pro, uno de los SSD más reconocidos del mercado, que ahora tiene versiones falsificadas capaces de engañar incluso a usuarios con experiencia.
Un análisis del sitio japonés Akiba PC Hotline mostró hasta qué punto llegan estas imitaciones. A simple vista, el producto parece auténtico. El empaque está tan bien logrado que cuesta diferenciarlo del original si no prestás atención a detalles muy específicos.
Un clon que entra por los ojos
El primer engaño está en la caja. Los falsificadores replicaron casi todo, desde colores hasta diseño general. El único detalle que puede levantar sospechas es un soporte para colgar en exhibidores, algo que el modelo original no incluye.
Una vez que abrís el producto, la cosa se vuelve más técnica. La etiqueta del SSD también imita al original, pero el problema aparece cuando mirás el hardware interno.
Diferencias clave en el hardware
El modelo original de Samsung utiliza su propio controlador Pascal. En cambio, la versión falsa integra un controlador Maxio MAP1602, más simple y con un diseño distinto.
También hay recortes importantes en la memoria. El SSD original incluye DRAM LPDDR4, mientras que el falso directamente no tiene este componente. Esto impacta en el rendimiento real, sobre todo en tareas más exigentes. En cuanto a la memoria NAND, el original usa V-NAND TLC de 176 capas. En el clon no hay datos claros, pero todo indica que podría ser QLC, una opción más barata.
Buen rendimiento en papel, pero no en la práctica
En pruebas iniciales, el SSD falso puede parecer convincente. Llega a velocidades secuenciales cercanas al original, lo que lo hace pasar desapercibido si solo mirás números básicos.
El problema aparece cuando lo usás de verdad. En pruebas de escritura sostenida, el rendimiento cae fuerte. Una transferencia grande puede bajar a velocidades cercanas a 100 MB/s, muy lejos de lo que ofrece el modelo original.
En un caso concreto, copiar un archivo de casi 400 GB tomó más de 25 minutos en el clon, mientras que el SSD original completó la tarea en poco más de 3 minutos. La diferencia es enorme.
La mejor forma de verificar si un SSD es original es usar el software Samsung Magician. Esta herramienta permite autenticar la unidad y detectar si se trata de un producto falso. Además, siempre conviene comprar en tiendas confiables o distribuidores oficiales. Aunque el producto parezca legítimo, estas imitaciones demuestran que no todo lo que ves es lo que realmente estás comprando.
Este tipo de falsificaciones no apareció ahora. Modelos anteriores como el 980 Pro también tuvieron clones en el mercado, e incluso llegaron a circular productos con nombres inventados.
El caso del 990 Pro muestra que el problema sigue creciendo. Y que, aunque el rendimiento pueda parecer sólido al principio, la experiencia real termina siendo muy distinta.








