Sony volvió a mostrar señales preocupantes alrededor de Bungie en su último informe financiero. La compra del estudio por 3.600 millones de dólares nunca terminó de convencer del todo por sus resultados posteriores. Ahora, PlayStation registró una pérdida por deterioro superior a 500 millones de dólares vinculada al valor del estudio.
El dato llega en un momento delicado. Bungie viene arrastrando problemas de gestión, mientras Destiny perdió parte de su fuerza y Marathon no atraviesa su mejor presente. Para Sony, justificar aquella adquisición se vuelve cada vez más difícil.
Sony reduce el valor contable de Bungie
El informe financiero de PlayStation cubre el año fiscal 2025, cerrado el 31 de marzo. Marathon se lanzó unas semanas antes, el 5 de marzo. Ese detalle vuelve más sensible la pérdida registrada en el mismo trimestre.
Según los datos, Sony anotó pérdidas por deterioro relacionadas con Bungie en dos trimestres del año fiscal. En el Q2, la pérdida fue de 204 millones de dólares. En el Q4, la cifra superó los 565 millones de dólares.
En total, las pérdidas por deterioro se acercan a los 770 millones de dólares. Esto no significa que Sony haya gastado ese monto de golpe, sino que reconoce una caída acumulada en el valor de Bungie dentro de sus libros. En términos simples, el estudio comprado por 3.600 millones ahora valdría menos de 3.000 millones para Sony.
Marathon complica todavía más el panorama
El rendimiento de Marathon podría sumar más presión en los próximos informes. Su impacto completo debería verse cuando Sony empiece a publicar datos del año fiscal 2026. Si el juego no mejora, el golpe para la percepción sobre Bungie puede ser todavía mayor.
La situación es importante porque Bungie era una apuesta estratégica para PlayStation. Sony buscaba reforzar su presencia en juegos como servicio y aprovechar la experiencia del estudio con Destiny. Pero hasta ahora, esa jugada no muestra un rendimiento sólido.
El problema no es solo financiero. También afecta la confianza en la capacidad de Sony para manejar estudios enfocados en servicios online. En una industria donde estos proyectos cuestan mucho y necesitan comunidades activas, cualquier tropiezo pesa fuerte.
Por ahora, Bungie sigue siendo una pieza clave dentro de PlayStation. Pero las cifras muestran que Sony ya ajustó sus expectativas sobre el estudio. Con Destiny en baja y Marathon bajo presión, la compra empieza a verse bastante más complicada de lo que parecía al principio.








