Para los que no sabían, Sony presentó una demanda contra Tencent afirmando que el próximo título Light of Motiram es una copia descarada de Horizon, desarrollado por Guerrilla Games. Desde su anuncio en noviembre de 2024, el juego generó comparaciones inmediatas por sus similitudes visuales, temáticas y mecánicas con Horizon Zero Dawn y Horizon Forbidden West.
Sony acusa a Tencent de conducta desleal
Según documentos presentados ante los tribunales, Sony acusa a Tencent de intentar eludir responsabilidades legales utilizando una red compleja de divisiones. La compañía japonesa sostiene que el distribuidor del juego ha transferido la titularidad entre distintas subsidiarias para evitar ser considerado responsable directo.
Los abogados de Sony también remarcaron que Tencent retrasó el lanzamiento y modificó el material promocional del juego después de “promocionarlo durante meses”, en un intento de evitar la acción judicial.
En su defensa, Tencent afirmó que Sony está demandando a las entidades equivocadas, ya que Light of Motiram pertenece a Polaris Quest y Aurora Studios, bajo el control de Tencent Technology, con sede en Shanghái.
Una estructura “intencionalmente confusa”
Sony sostiene que Tencent utiliza una estructura corporativa confusa a propósito para ocultar la propiedad real del juego y así no ser responsable legal y fiscal. La empresa también destacó que las reacciones del público respaldan sus acusaciones, muchos jugadores en redes sociales calificaron a Light of Motiram como una copia evidente de Horizon.
“Light of Motiram, una copia tan descarada que el público la condenó abiertamente por su imitación de elementos protegidos de Horizon, pone en riesgo el éxito futuro de nuestra franquicia”, expresó Sony en su declaración judicial.
Desde que comenzó la disputa, Tencent ha modificado las páginas del juego en plataformas como Steam, eliminando imágenes, tráilers y cambiando su descripción oficial. Aun así, Sony pidió a los tribunales rechazar las mociones de Tencent para desestimar la demanda.
La batalla legal recién empieza, y todo indica que podría convertirse en uno de los casos más relevantes sobre propiedad intelectual en videojuegos de los últimos años.







