SK hynix está negociando con Intel distintas opciones para comenzar a fabricar chips en Estados Unidos. Entre las posibilidades aparecen alquilar espacio dentro del complejo Intel Ohio One, todavía en construcción, o incluso crear una empresa conjunta entre ambas compañías.
El movimiento llega en un momento de fuerte demanda de memoria HBM, impulsada especialmente por grandes compañías de inteligencia artificial. Para SK hynix, producir más cerca de sus clientes estadounidenses podría ayudar a ampliar capacidad y complementar la planta de encapsulado de HBM que ya está construyendo en Indiana.
SK hynix podría usar las fábricas de Intel para aumentar su producción
Una de las alternativas que se discuten es aprovechar parte de las instalaciones de Intel en Ohio para producir chips conjuntamente. También está sobre la mesa una posible empresa conjunta, aunque todavía no hay un acuerdo cerrado. La prioridad sería incrementar la disponibilidad de memoria avanzada en un mercado donde la demanda sigue creciendo con fuerza.
SK hynix ya viene ampliando su presencia en Estados Unidos. Hace poco comenzó la construcción de una instalación dedicada al encapsulado de HBM en Indiana, después de su salida a bolsa en Nasdaq valorada en 26.500 millones de dólares. Una alianza con Intel permitiría avanzar todavía más sin tener que levantar desde cero toda la infraestructura necesaria.
El escenario también está atravesado por decisiones industriales entre Estados Unidos y Corea del Sur. El gobierno surcoreano anunció inversiones por 520.000 millones de dólares para fortalecer la fabricación local de semiconductores, mientras mantiene conversaciones con Washington sobre un compromiso adicional de 350.000 millones de dólares destinado a reducir aranceles. De ese monto, 200.000 millones todavía no tendrían proyectos concretos asignados.
Al mismo tiempo, el Departamento de Comercio de Estados Unidos habría presionado a compañías tecnológicas surcoreanas y taiwanesas para que aumenten su producción dentro del país. Eso deja a SK hynix en una posición delicada, porque necesita equilibrar su expansión internacional con los planes industriales de Corea del Sur. Por ahora, las conversaciones con Intel continúan y no hay una decisión final sobre qué modelo de colaboración terminarán utilizando.







