El mercado de discos duros enfrenta uno de sus mayores escándalos. Seagate descubrió un taller de falsificación en Malasia que reutilizaba HDD desgastados como si fueran nuevos, engañando a compradores de todo el mundo. El fraude no solo afectó a Seagate, sino también a Western Digital (WD) y Toshiba, con pérdidas millonarias en juego.
Discos de minería de Chia, reempaquetados como nuevos
Lo llamativo de esta estafa es su escala. No se trataba de simples devoluciones fraudulentas, sino de un fraude industrializado, con talleres en Asia, logística organizada y ventas en plataformas populares como Shopee y Lazada.
Los falsificadores reutilizaban discos duros que habían servido en granjas de la criptomoneda Chia, sometidos a uso intensivo. Manipulaban los valores SMART para borrar rastros, pero Seagate detectó la trampa, sus unidades guardaban datos internos imposibles de borrar por completo. Así se descubrió que muchos discos vendidos como nuevos ya tenían miles de horas de uso.
En mayo, junto a las autoridades de Malasia, Seagate localizó un almacén en Kuala Lumpur donde encontraron casi 700 HDD de hasta 18 TB, entre ellos modelos de WD y Toshiba. El negocio consistía en limpiar, reetiquetar y revender como si fueran productos recién fabricados.
Taller clandestino y red criminal organizada
Seis trabajadores operaban el taller, restaurando discos, convertían modelos básicos en supuestas versiones premium para videovigilancia, que se venden a un precio mucho más alto. Mientras cobraban sueldos mínimos, mientras que los verdaderos responsables movían miles de dólares mensuales con ventas fraudulentas.
“Muchas operaciones criminales en esta zona están dirigidas por organizaciones a gran escala”, advirtió Roy Khuan, director de seguridad de Seagate. Por su parte, John Abrenilla, vicepresidente de Confianza y Seguridad Global, reconoció que existen sospechas de redes similares en otros países clave, lo que convierte al caso en un problema internacional.
El fraude podría ser aún mayor
Para frenar esta práctica, Seagate implementará un sistema de control global que obligará a los distribuidores oficiales a comprar solo a canales autorizados, bloqueando a proveedores sospechosos. Así buscan evitar que tanto tiendas online como minoristas de eBay acaben vendiendo discos manipulados sin saberlo.
Aun así, la magnitud real del fraude es difícil de calcular. Se estima que más de un millón de HDD provenientes de la minería de Chia podrían haber sido reintroducidos al mercado. Aunque no todos se falsificaron, todavía no hay cifras oficiales de cuántos llegaron a usuarios finales. La investigación sigue abierta y no se descarta que aparezcan más talleres de falsificación en Asia y occidente.








