El sindicato de Samsung suspendió la huelga de 18 días que estaba prevista para comenzar el jueves. La decisión llegó después de que los representantes de los trabajadores alcanzaran un acuerdo preliminar con la dirección de la compañía sobre salarios y bonificaciones, según informó Reuters.
La medida evita, al menos por ahora, un golpe fuerte para la economía surcoreana y para el suministro mundial de chips. Samsung representa casi una cuarta parte de las exportaciones totales de Corea del Sur y es el mayor fabricante mundial de chips de memoria.
Samsung evita una huelga de casi 48.000 trabajadores
La huelga iba a involucrar a cerca de 48.000 afiliados del sindicato. Ahora quedó suspendida hasta que los trabajadores voten el acuerdo preliminar. Según el líder sindical Choi Seung-ho, la votación se realizará del 22 al 27 de mayo, aunque previamente se había informado en la web del sindicato que sería del 23 al 28 de mayo.
Samsung confirmó en un comunicado que ambas partes llegaron a un acuerdo preliminar sobre salarios y negociación colectiva. La compañía también afirmó que buscará construir relaciones más maduras y constructivas entre trabajadores y dirección.
El acuerdo llegó en el último momento, después de varios días de negociaciones fallidas. Incluso el miércoles el sindicato había anunciado la huelga, pero las conversaciones se reanudaron ese mismo día tras la mediación personal del ministro de Trabajo surcoreano, Kim Young-hoon.
El conflicto giraba en torno a las bonificaciones
El principal punto de tensión era la distribución de bonificaciones por rendimiento entre las divisiones de Samsung. Los trabajadores estaban molestos por la diferencia entre las bonificaciones de la rentable división de memoria y las unidades de fabricación de chips lógicos por contrato, que generan pérdidas.
Según un representante sindical, Samsung habría aceptado eliminar el límite del 50% en las bonificaciones, vincularlas a las ganancias operativas y formalizar esos cambios en los contratos. El mismo representante calificó el acuerdo como “muy bueno”.
Además, un documento del sindicato indica que Samsung destinará aproximadamente el 10,5% de los indicadores de rendimiento empresarial acordados a bonificaciones especiales para la división de fabricación de chips, que incluye memoria y lógica. Esos pagos se realizarán en acciones de la compañía durante al menos 10 años.
La suspensión fue recibida con alivio por el gobierno surcoreano, inversores y accionistas. Una huelga de este tamaño podía afectar la producción de chips en medio de una crisis global de memoria impulsada por la IA, con riesgo de nuevas subas de precios.
Por ahora, el desenlace depende de la votación sindical. Si los trabajadores aprueban el acuerdo, Samsung evitará una de las huelgas más sensibles de su historia reciente y podrá sostener la producción en un momento clave para la industria tecnológica.








