La crisis de la memoria sigue pegando fuerte en el mercado, pero no todos la están pasando mal. Mientras los consumidores enfrentan precios cada vez más altos, gigantes como Samsung están viviendo un momento excepcional. Y todo indica que lo mejor todavía no llegó.
Según analistas, la compañía coreana podría convertirse en la empresa más rentable del mundo en los próximos años. Incluso por encima de NVIDIA, que hoy domina el negocio de la IA.
La memoria impulsa un crecimiento histórico
El motor detrás de este salto es claro. La demanda de DRAM y NAND sigue creciendo impulsada por la inteligencia artificial. Centros de datos, servidores y nuevas tecnologías consumen cada vez más memoria.
Esto genera un escenario donde los precios suben constantemente. Y fabricantes como Samsung se benefician directamente. Es un contexto donde la compañía muestra un rendimiento sólido.
Solo en el primer trimestre de 2026, Samsung espera ganancias operativas de 57,2 billones de wones. Es un crecimiento interanual cercano al 700%. Un número que marca el ritmo del mercado.
Proyecciones que superan a NVIDIA
Las previsiones van todavía más lejos. Para 2027, Samsung podría alcanzar los 488 billones de wones en ganancias operativas. Esto la colocaría por encima de NVIDIA. La compañía de GPUs, por su parte, rondaría los 485 billones. La diferencia no es enorme, pero suficiente para cambiar el liderazgo. Es un dato que llama la atención.
Además, para 2026 ya se proyectan ganancias de 327 billones de wones. Es una base muy fuerte para seguir creciendo. Y confirma que la tendencia no se detiene.
Un ciclo de memoria que recién empieza
Los analistas coinciden en algo. El ciclo actual de la memoria todavía no alcanzó su pico. Esto significa que los precios podrían seguir subiendo.
Para Samsung, esto representa una oportunidad clave. La compañía está bien posicionada en el mercado. Y aprovecha la demanda creciente.
También suma acuerdos importantes. Uno de ellos es un contrato de tres años con Apple. Este tipo de negocios refuerza su crecimiento.
La situación deja en claro una cosa. Mientras los usuarios pagan más por RAM y SSD, los fabricantes atraviesan una etapa dorada. Es un cambio fuerte en el equilibrio del mercado.
Samsung aparece como el mayor beneficiado. Y si las proyecciones se cumplen, podría liderar la industria en rentabilidad. Todo impulsado por la IA y la memoria.







