El comienzo del 2026 viene con números que llaman la atención incluso para un gigante como Samsung. La compañía anticipó resultados muy por encima de lo esperado, impulsados casi por completo por el negocio de memoria. En un contexto donde la inteligencia artificial empuja todo, la empresa surcoreana está en una posición difícil de igualar.
Los datos preliminares del primer trimestre muestran un salto fuerte tanto en ingresos como en beneficios. Samsung estima ventas por 133 billones de wones, unos 89.110 millones de dólares. El beneficio operativo alcanza los 57,2 billones de wones, lo que refleja un crecimiento que se siente en toda la industria.
La memoria impulsa un crecimiento histórico
Si se compara con el mismo período del año pasado, el salto es enorme. En el primer trimestre de 2025, Samsung había registrado 53.079 millones de dólares en ventas y 4.486 millones en beneficio operativo. Ahora, el crecimiento alcanza un 68,1% interanual y un 41,7% frente al trimestre anterior.
El dato más impactante está en la rentabilidad. El beneficio operativo creció un 185% de forma trimestral y un 755% frente al año anterior. Es un nivel que supera las expectativas y muestra que la compañía tiene un rendimiento sólido en el momento justo.
Todo esto sigue siendo preliminar y el informe completo llegará el 30 de abril. Aun así, el panorama ya deja claro que Samsung está en uno de sus mejores momentos financieros. Mantiene el rendimiento bajo presión incluso con un mercado cambiante.
IA, centros de datos y precios en alza
El motor detrás de estos resultados es la demanda de memoria para inteligencia artificial. La construcción de centros de datos disparó la necesidad de chips como HBM, DRAM y NAND Flash. Esto tensionó la oferta y empujó los precios hacia arriba en casi todos los segmentos.
Durante el primer trimestre, los precios prácticamente se duplicaron en algunos casos. En el segundo trimestre el ritmo se desaceleró, con subas cercanas al 30%. Aun así, el impacto en el mercado de consumo es claro y no juega a favor del usuario.
Los fabricantes están priorizando chips para servidores y aceleradores de IA. Ese segmento ofrece una rentabilidad mucho más alta, por lo que la producción de memoria para consumo se redujo. Como resultado, los precios siguen subiendo y la disponibilidad se ajusta.
Se espera que la DRAM convencional aumente entre un 58 y 63%. En el caso de la NAND para SSD, la suba podría ubicarse entre el 70 y 75%. Es un escenario donde el negocio está claramente enfocado en lo más rentable.
Aunque los números generales son récord, no todas las áreas acompañan. La división lógica que incluye Memory, System LSI y Foundry podría registrar pérdidas cercanas a los 1.073 millones de dólares. Es un contraste fuerte frente al éxito del negocio de memoria.
El área móvil tampoco atraviesa su mejor momento. Se espera que genere unos 2.682 millones de dólares en beneficios durante el trimestre. Esto representa una caída del 7% respecto al mismo período del año anterior.
Aun con esas debilidades, Samsung logra equilibrar su negocio. La memoria hoy es el pilar que sostiene todo y el que explica por qué la compañía ofrece una buena relación entre escala y rentabilidad. Es una estrategia que, por ahora, rinde bien.







