Samsung empezó a reducir la fabricación de memoria NAND Flash para redirigir parte de sus líneas hacia memoria DRAM, un segmento que hoy se paga muchísimo mejor. Mientras la NAND subió un poco, la DRAM prácticamente duplicó su valor, algo que seguramente vos mismo notás cada vez que querés armar o actualizar tu PC.
La decisión aparece en un contexto en el que ambos mercados están complicados, pero el negocio de la DRAM rinde tanto que la compañía prefiere apostar ahí. Lo que se fabrica se vende, sobre todo en sectores donde la capacidad manda.
Nuevas líneas de producción dedicadas a DRAM
Según los informes internos, Samsung ya empezó a reconvertir líneas completas de memoria en el Campus Pyeongtaek (P1) y en el Campus Hwaseong, ambos en Corea del Sur. Estas instalaciones, que antes producían NAND para SSD, pasarán a fabricar DRAM destinada a servidores, centros de datos e inteligencia artificial. No es memoria pensada para gamers. Ahí los precios suben, el stock baja y no se prioriza porque el mercado crítico es otro.
La demanda profesional es constante, escala rápido y acepta precios altos. Para Samsung es un escenario ideal porque cada módulo DRAM deja un margen de beneficio mucho mayor que cualquier chip NAND.
¿Por qué Samsung elige DRAM antes que NAND?
La comparación entre ambos mercados es abismal. Hoy la demanda de DRAM está casi tres veces por encima de la capacidad disponible. Eso hace que cualquier fábrica que pueda producir DRAM termine siendo clave para sostener servidores y sistemas de IA que necesitan millones de módulos.
Además, la línea P4 de Pyeongtaek fue diseñada como planta de próxima generación y ahora quedará casi totalmente dedicada a esta memoria. Usará un proceso avanzado “1c” que debería entrar en producción entre fines de este año y principios de 2026. La jugada es simple, menos NAND, más DRAM, más margen y más ventas aseguradas.
Samsung asume que si la NAND empieza a escasear, siempre puede subir precios. El impacto lo paga el consumidor final, que después ve SSD más caros o menos disponibles, pero la empresa maximiza ganancias.
Parte de la NAND que Samsung dejará de fabricar en Corea se compensará con la planta de Xian (China), donde ya tienen líneas activas. Aun así, este cambio puede desbalancear la oferta mundial. Menos NAND implica mayores costos y una disponibilidad más limitada en dispositivos que usás todos los días, smartphones, tablets, notebooks, consolas y SSD.
Falta ver si otros fabricantes siguen el mismo camino. No sería raro. La DRAM hoy garantiza una rentabilidad difícil de igualar y, si la competencia apunta al mismo lado, el mercado podría tensionarse incluso más durante los próximos años.







