Vuelve a repetirse el mismo escenario. Un conector 12V-2×6 ha terminado dañado en una NVIDIA GeForce RTX 5090, y lo más llamativo es que la GPU estaba limitada energéticamente para evitar precisamente este problema.
En este caso, la afectada fue una GIGABYTE AORUS GeForce RTX 5090 Master ICE, que luego de varios meses de uso comenzó a presentar cuelgues aleatorios durante sesiones de juego. El usuario decidió abrir la PC para revisar conexiones y encontró el problema, el conector de alimentación estaba quemado.
Ni el Power Limit ni el undervolt evitaron el daño
El estándar 12V-2×6 está certificado para soportar hasta 600W. Pero el usuario había reducido manualmente el consumo de la gráfica a 500W, es decir, 100W por debajo del límite de fábrica. Además, aplicó undervolt, bajando el voltaje a aproximadamente 0,9V para reducir picos de consumo.
Esto refuerza una conclusión incómoda. Reducir el consumo total no elimina necesariamente puntos calientes localizados. Si uno o varios pines hacen peor contacto, aumenta la resistencia eléctrica y el calor se concentra en esa zona específica.
Cuando ese calor se mantiene, el pin comienza a degradarse. Parte de la corriente se redistribuye hacia otros pines, generando más estrés térmico y desencadenando un efecto dominó.
En este caso concreto, el usuario utilizaba un adaptador de tres conectores de 8 pines hacia un único 12V-2×6, el clásico adaptador tipo pulpo, en lugar de una fuente con conector nativo.
El margen de seguridad es muy estrecho
El conector 12V-2×6 fue introducido por PCI-SIG como reemplazo del 12VHPWR para mejorar fiabilidad. Algunos fabricantes como Corsair ajustaron el diseño de pines para asegurar mejor contacto. Pero, el problema estructural sigue presente.
La RTX 5090 puede acercarse a consumos reales de hasta 575W, muy cerca del límite práctico de 600W del conector. Ese margen es mínimo cuando existen:
- Picos de consumo
- Desbalance de corriente
- Inserción imperfecta
- Contacto desigual entre pines
Actualmente, casi ninguna GPU integra un sistema activo de balanceo pin a pin. Si el reparto de corriente no es uniforme, el punto más débil termina pagando el precio.
Fabricantes como ASUS y MSI han comenzado a implementar sistemas de monitorización para detectar desbalances térmicos en el conector. Pero en la práctica suelen limitarse a generar una alerta para que el usuario revise la conexión o cambie el cable. Este nuevo caso demuestra que limitar el consumo a 500W no garantiza inmunidad frente al fallo del conector.
Si el origen es mecánico o eléctrico a pequeña escala, el riesgo permanece. Y mientras las GPUs de gama alta sigan operando tan cerca del techo energético del estándar, el margen de error seguirá siendo extremadamente pequeño.







