Dan Houser, uno de los fundadores de Rockstar Games y creador de varias historias principales de GTA, dijo que la industria del gaming podría meterse en un problema si solo piensa en ganar plata. Lo contó en el programa Sunday Brunch, donde explicó que el mercado corre un riesgo real si deja de lado la creatividad.
Houser comentó que los estudios pueden tomar dos caminos. Uno busca ideas nuevas, juegos con personalidad y un desarrollo que funciona correctamente. El otro se apoya demasiado en lo económico. Según él, cualquier arte que también sea un negocio puede distraerse fácil con la plata. Por todo esto cree que hay que mantener el equilibrio y no perder las historias que hacen que los juegos enganchen.
Dos caminos que pueden convivir
Aunque suena a advertencia fuerte, Houser también dijo que estos dos caminos pueden convivir. No eligió cuál sería “mejor”, solo marcó que ambos ya existen dentro de la industria.
Hoy los juegos AAA invierten mucho dinero, sacan contenido seguido y buscan mantener a los jugadores activos. Al mismo tiempo, los proyectos más chicos siguen encontrando su lugar. Ahí entran títulos como Peak y Clair Obscur Expedition 33, que incluso compite por el Juego del Año en The Game Awards. Son propuestas que ofrecen buen rendimiento, mantienen buen ritmo y muestran que todavía hay espacio para ideas nuevas.
Los juegos pequeños enfrentan otro problema
Aun así, hay un punto que Houser no mencionó. Hace poco, la financiación para juegos más chicos bajó bastante. Después del boom del gaming durante la pandemia, el mercado se achicó y muchos inversores se fueron a proyectos grandes, que parecen más seguros. Esto dejó a varios estudios pequeños con menos apoyo, incluso cuando tienen ideas interesantes y una propuesta sólida.
El gaming hoy vive entre dos mundos. Los juegos enormes, llenos de inversión, y los proyectos pequeños, que siguen luchando por mantenerse. Para los jugadores, esto trae variedad. Para quienes desarrollan, significa trabajar entre la creatividad y la necesidad de vender. Lo que dijo Houser vuelve a abrir una charla que vale la pena seguir, cómo encontrar un punto medio para que la industria no pierda su magia.







