El fin de los discos en PlayStation sigue generando críticas, pero Dan Houser, exdirector creativo de Rockstar Games, no lo ve como un golpe tan grave para las consolas de Sony. El creativo, conocido por su trabajo en franquicias como GTA y Red Dead Redemption, aseguró que personalmente no se siente afectado porque consume juegos en formato digital. Para él, el modelo digital encaja mejor con una industria donde casi todo necesita actualizaciones.
La postura contrasta con la reacción de muchos jugadores, que ven la decisión de Sony como una pérdida de propiedad y control sobre sus juegos. PlayStation dejará de producir juegos físicos desde enero de 2028, una medida que también impactaría en el futuro de PS6. La polémica creció más de lo esperado y abrió un debate fuerte sobre preservación, precios y dependencia total de PlayStation Store.
El exdirector de Rockstar defiende lo digital
El exdirector de Rockstar considera que el formato digital es suficiente para la mayoría de usuarios actuales. Según su mirada, los juegos modernos necesitan parches para corregir bugs, sumar contenido y mejorar el rendimiento. En ese contexto, cree que el disco perdió parte de la importancia que tenía en generaciones anteriores.
El contraste con la era de PS1 y PS2 es claro. Antes, los juegos llegaban al mercado casi sin margen para corregir errores después del lanzamiento. Si un título salía con problemas, esos fallos quedaban en la versión final, salvo casos puntuales con reediciones. Hoy, en cambio, muchos juegos dependen de actualizaciones desde el primer día.
Aun así, el argumento no convence a todos. Para muchos jugadores, tener un disco sigue siendo importante aunque después haya que descargar actualizaciones. La versión 1.00 puede no ser perfecta, pero sigue representando una copia propia, coleccionable y usable sin depender tanto de una tienda digital.
El exdirector de Rockstar tampoco adopta una postura extrema contra los discos. Aunque prefiere lo digital y cree que el cambio no afectará demasiado a PlayStation, también considera que los discos deberían seguir existiendo para los fans más fieles. Su opinión queda en un punto intermedio, acepta que el mercado va hacia lo digital, pero reconoce que los discos todavía tienen valor cultural y emocional para una parte importante de la comunidad.







