Si pasás muchas horas frente a la compu, sea para laburar, jugar o estudiar, en algún momento seguro te preguntaste si vale la pena invertir en un teclado mecánico. Y la verdad es que sí, pero elegir uno no es tan simple. Hay mil formatos, switches de colores que nadie te explica, teclas que suenan más o menos fuerte, y precios que van desde lo razonable hasta lo ridículo.
Entonces, ¿qué se supone que tenemos que buscar? Que se sienta cómodo al escribir, que tenga buena construcción, que aguante el uso intenso, y si se puede personalizar un poco, mejor. Ahí es donde aparece el Royal Kludge S98, un modelo que, sinceramente, me sorprendió más de lo que esperaba. Tiene un diseño compacto sin perder teclas, materiales que se sienten bien desde el primer uso, y un par de detalles que lo hacen distinto. Por si ya quieren ir mirando, pueden conseguir el Royal Kludge S98 en Armytech, donde suele estar disponible en varias configuraciones y colores.
Diseño y característica principales
El Royal Kludge S98 llega en una caja que, sinceramente, no dice mucho. Y probablemente esta sea mi crítica más negativa de toda la review. Es una caja de cartón con diseño negro y naranja mate, que parece más algo genérico que pediste por AliExpress, que un teclado mecánico pensado para el mundo gamer.
En el frente no hay ninguna imagen real del teclado. Nada de RGB, nada de specs, ni una sola pista de lo que te vas a encontrar adentro. Y la parte trasera… menos todavía. No es que esto sea un problema grave, pero para muchos usuarios, sobre todo gamers, el empaque también forma parte de la experiencia. Quiero ver cómo se ve el teclado con las luces prendidas, qué funciones trae, qué lo hace distinto.
Adentro de la caja, junto al Royal Kludge S98, encontrás un cable USB, para poder cargarlo o usarlo con el cable si querés, una herramienta que sirve tanto para sacar las teclas y algunos switches (interruptores de repuesto). Esto último es un detalle que siempre me gustó, no todas las marcas lo hacen, y la realidad es que los switches, con el tiempo o con un uso intenso, pueden fallar. Tener algunos switches extras a mano te puede salvar, y lo bueno es que cambiarlos no requiere de ser un técnico de la NASA. Lo hacés vos mismo en dos minutos.
Lo primero que me llamó la atención del S98 fue el color. Tiene un diseño bastante particular, con keycaps de distintos colores, algo que le da un toque único sin caer en lo exagerado. Se nota que pensaron en cómo hacerlo bien fachero, y el resultado funciona. La fuente de las teclas también está bien elegida, se lee fácil, no es ni muy chica ni muy futurista como pasa en otros teclados gamer. Y trae Ñ.
Un detalle curioso está en la esquina superior izquierda, es en donde pusieron los indicadores de bloqueo de número, mayúsculas y Win lock. Es raro verlos en esa posición, porque la mayoría los tiene arriba del pad numérico o cerca del logo, pero acá están bien ubicados y cumplen su función sin molestar.
Algo que llama la atención del Royal Kludge S98 es que no trae las teclas Insert ni End o Insertar y Fin. Esto es por la distribución mas compacta, de 98% y el causante de su nombre. La tecla Delete está ubicada arriba, alineada con la fila de funciones (las F1 a F12), lo cual no es lo más común, pero funciona bastante bien en la práctica.
En cuanto a las teclas en sí, se ven bien construidas. No tienen grabado láser para que la iluminación RGB pase a través de las letras, pero aún así, la visibilidad es buena, esta fue una de las criticas que hicieron en la comunidad cuando lo mostré. Con poca luz, podés leer cada tecla sin problema. Esto puede no gustarle a quienes buscan que el RGB atraviese el texto, pero la estética general sigue siendo muy cuidada.
En la esquina superior izquierda está todo lo importante, ahí tenés el puerto USB-C, que sirve para cargar el teclado o usarlo con cable, y también un puerto USB-A, en este último podés conectar un mouse, un pendrive o cualquier otro periférico directamente al teclado, sin ocupar otro puerto de tu PC.
Además, tenés un interruptor (botón) físico de encendido y apagado, algo que hace la vida mucho más fácil si usás el teclado de forma inalámbrica. No tenés que andar desconectando nada, simplemente lo apagás de ahí mismo.
Y un último detalle, el receptor inalámbrico viene guardado justo en esa misma esquina. Está sujetado magnéticamente, se integra perfecto al diseño, y siempre sabés dónde está. Es de esas cosas simples pero que muestran que hubo cuidado en los detalles.
La parte inferior del Royal Kludge S98 no tiene mucho para mostrar. Es bastante simple y, seamos sinceros, medio aburrida, pero no está mal. No todo tiene que ser llamativo. Acá lo importante es que cumpla su función, y la cumple bien.
Tiene cuatro almohadillas de goma antideslizantes que mantienen el teclado firme en su lugar, incluso si lo usás con ganas en alguna partida intensa. Las patas traseras vienen con ajuste de varias alturas, lo cual es un gol. Cada persona tiene una postura distinta, y poder ajustar la inclinación mejora mucho la ergonomía y la comodidad en sesiones largas.
Teclas, Switches, Keycaps
El Royal Kludge S98 que tengo en uso desde hace tres semanas, viene con los switches Chartreuse, una opción bastante equilibrada dentro del catálogo de RK. Estos switches son lineales, lo que significa que la pulsación es suave, sin clic táctil ni resistencia en el medio del recorrido. Ofrecen una sensación fluida, ideal para quienes escriben mucho o juegan y buscan rapidez y poco ruido. Tienen un punto de actuación ágil y no requieren mucha fuerza, así que podés usarlos por horas sin cansarte los dedos.
Además de los Chartreuse, este modelo también puede venir con otros switches como los Red (rojos), que también son lineales pero un poco más suaves, los Brown (marrones), que son táctiles, con una pequeña resistencia que ayuda a sentir el punto de activación sin hacer clic, y los Blue (azules), que son los más ruidosos y con ese clásico clicky mecánico. Como el S98 es hot-swappable, podés cambiar los switches fácilmente sin soldar.
RGB y Pantalla
La iluminación RGB del Royal Kludge S98 cumple más que bien. Hay varios efectos preconfigurados, podés elegir entre muchos colores, y todo se ve uniforme y bien distribuido en las teclas. Para configurarlo tenés dos caminos, usar el software de Royal Kludge, o hacerlo directamente desde el teclado con el botón inteligente y la pantalla. Ambas opciones son simples y rápidas, incluso si no tenés experiencia.
En este modelo del Royal Kludge S98, como dije más arriba, el RGB se ilumina debajo de las teclas, pero no se ve a través de las letras porque los keycaps no son shine-through. Es decir, no tienen grabado láser ni material translúcido en las letras que permita que la luz pase.
Y hablando de la pantalla, es otro de esos detalles que suman puntos en este teclado. Más allá del diseño, te muestra información útil como el modo en el que estás trabajando, ya sea Windows o macOS, y si lo estás usando con cable o de forma inalámbrica. También indica el estado del Bloq Mayús, Bloq Num y el Win Lock. Sumado a eso, tiene un ícono de volumen, la fecha, la hora y lo más importante, el porcentaje de batería.
No hay nada más molesto que estar adivinando si el teclado se está por apagar solo porque se bajó la intensidad de las luces. Y por si fuera poco, podés personalizar la pantalla. Se pueden cargar imágenes y hasta GIFs animados, así que si querés poner tu logo, un ícono o algo más creativo, este teclado te lo permite.
Software
El software del Royal Kludge S98 es fácil de usar y bastante intuitivo. No es de esos programas que abrís y no sabés por dónde empezar. Al contrario, está bien organizado y ofrece muchas opciones para personalizar el teclado a tu gusto.
Desde el software podés cambiar fácilmente la iluminación RGB, eligiendo entre distintos efectos, colores y hasta la velocidad de las animaciones. También te permite configurar macros, que quizás no todos usen, pero si te sirven para juegos o tareas repetitivas, están ahí y son fáciles de programar.
Además, si querés personalizar la pantalla inteligente con una imagen o un GIF, lo tenés que hacer desde el software. El proceso es simple, y no necesitás saber nada técnico para cargar tu logo o diseño favorito.
Conclusión
Por el precio que tiene, en el Hot Sale estuvo por debajo de los 100 mil pesos y hoy anda en 120 mil, al Royal Kludge S98 no se le puede pedir mucho más. Tiene un diseño espectacular, se siente de muy buena calidad, viene con un montón de funciones, todo se puede personalizar de forma bastante simple, ya sea desde la perilla o desde el software. Lo que más me gustó es que no necesitás ser un experto para dejarlo como te gusta, en cinco minutos ya podés tenerlo a tu manera.
En el uso diario me resultó cómodo tanto para escribir como para jugar. No noté ninguna latencia, ni siquiera usándolo inalámbrico a 4 o 5 metros. La respuesta es instantánea, y eso se agradece cuando estás en plena partida o escribiendo sin parar. La experiencia fue muy similar a la de mi teclado principal, lo cual habla bien del S98.
Y el diseño… la verdad, me encanta. Está bueno que empiecen a aparecer opciones con más personalidad, y no los típicos blancos o negros aburridos. Que venga en varios colores con ese mismo look atractivo suma un montón. Si querés algo que funcione bien, se vea bien y además puedas ajustar a tu gusto, el S98 es una gran opción.
¿Dónde Comprarlo?
Si te interesa comprar el Royal Kludge S98, podés conseguirlo directamente en Armytech, donde no solo tienen este modelo, sino también otros como el M87, R87, R75 y R65 en diferentes versiones y colores. Incluso cuentan con mouse de la misma marca. Es una tienda confiable, que da buen soporte, ideal si querés armar un setup completo con periféricos RK.





























