De la mano de Square Enix y Team Ninja, llega Stranger of Paradise, Final Fantasy Origin, el juego más extraño de la franquicia. Es un título que tiene de todo, combate, acción, sangre y gore, y mucho caos. Tanto caos que casi cansa. Personajes oscuros y variopintos. Una trama que dista mucho de ser lo que estamos acostumbrados a ver en la franquicia. Un combate y un árbol de habilidades bastante bien logrados. Vamos a analizar todo esto punto por punto en la siguiente review.

LA HISTORIA

Empezaremos por decir que Stranger of Paradise Final Fantasy Origin, no es una remake del Final Fantasy original, sino, que se trata más bien de un spin-off, una reinterpretación moderna de los hechos del Final Fantasy 1 (el original), que repite la temática de los 4 guerreros de la luz, un tanto distinta, pero similar.
Tenemos la profecía de Lukhan, los cuatro guerreros de la luz, princesas, reyes, castillos. Todo lo que tiene Final Fantasy, y por supuesto, los cristales. Los cristales representan algo icónico en todos los Final Fantasy y es una temática que se ha repetido a lo largo de toda la saga. Pero bueno, en Stranger of Paradise, los cuatro guerreros de la luz son bastante particulares.

Tenemos a Jack, obtuso, obsesionado con destruir al caos, violento y hosco. Uno de sus compañeros es Jed, un variopinto y alegre pícaro. También está Ash, un fornido guerrero y artista marcial, muy optimista. Y tenemos a la misteriosa Neon, bastante particular en sus formas y perseguida por sus problemas de memoria.

Durante toda la historia, veremos cosas muy particulares, como escenas inconexas y frenéticas. Tan bizarras como el hecho de que el protagonista interrumpa un diálogo importante para decir “A la mierda” y ponerse a escuchar música sin ningún tipo de explicación. O cosas como el cliché de “siento que ya estuve aquí”, repetido hasta el cansancio. O bueno, caos, caos y más caos. Tanto hablar de caos que me da sed.

Particularmente, no me desagradan estos personajes sobreactuados. No sé, tienen algo de gracioso y particular. Algo que se balancea peligrosamente entre lo bizarro y lo circunstancialmente “incorrecto”. Podríamos decir que el juego es “caóticamente incorrecto” en su historia. ¡Ja!

Otra de las cosas que hay que acotar, es que Stranger of Paradise es el Final Fantasy más violento y sangriento hecho hasta el momento. Es un approach totalmente distinto a los pulidos y ordinarios mundos de fantasía curados y super censurados a los que estamos acostumbrados. No esta suavizado.

Es el primer Final Fantasy que tiene “finishers” y niveles de dificultad peligrosamente cercanos a los “souls-like”. Ya en el segundo modo de dificultad, cuesta bastante no morir cada 2 segundos. Nosotros decidimos ir aún más allá y jugarlo en el nivel de dificultad superior. Es una pesadilla. Tremenda. No se los recomendamos.

LOS GRÁFICOS

Stranger of Paradise Final Fantasy Origin, tiene algo extraño que me llama poderosamente la atención. Su apartado gráfico no es demasiado cargado. Es oscuro, tétrico. En algunas ocasiones colorido, pero todos sus escenarios en general, distan mucho de todo lo que hemos visto en otros juegos similares de esta gran franquicia.

En el sentido estricto de los “cánones” que uno esperaría encontrar en un juego AAA, Stranger of Paradise no decepciona. Tiene algunas cosas con las animaciones, especialmente de los NPCs, que bordean peligrosamente la categoría de Mass Effect Andrómeda. Pero son casos aislados. Algún ojo que bizquea, algún labio que no sincroniza bien el movimiento del diálogo. Rostros rígidos, pétreos. Pero esto es así en algunos casos.

El diseño de escenarios está bastante bien logrado. Los efectos de clima no tanto. Los efectos de agua y elementales (algo que esperaba fuera central en este juego) decepcionan un poco. No se si quisieron hacerlos más cercanos a los originales, como una mezcla de retro con técnicas de animación de partículas modernas, pero la verdad, no me gustaron para nada. El fuego particularmente se ve espantoso. Como algo salido de un juego de hace 12-15 años atrás.

Si me gustaron mucho los efectos de animación del combate, la fluidez de los movimientos, el impacto que tienen en el combate cuerpo a cuerpo. Es uno de los Final Fantasy donde más he disfrutado ser de clase “melee”, por así decirlo. Y las animaciones son más cercanas a un hack & slash que a un RPG tradicional.

También me gustó mucho el diseño de jefes y particularmente, el diseño de las animaciones y los combates por fases. Los “finishers” cumplen un rol muy intuitivo como parte central del combate con los jefes, una suerte de transición entre fase y fase muy bien lograda. Punto extra.

LAS MECÁNICAS

Acá es donde digo: el juego esta bueno. Y si, es así. No hay con que darle. Vamos al grano y les digo: el mejor sistema de habilidades y clase que he visto en todos los Final Fantasy desde Final Fantasy 12: The Zodiac Age.
Jack (nuestro prota) y sus amigos, tienen a su disposición una cantidad bastante notable de clases básicas de las cuales elegir: espadachín, guerrero, mago, luchador, pícaro, ronin, lancero. Y de ahí se mejora a las siguientes clases avanzadas: samurai, dragoon, mago negro, mago blanco, caballero, berserker, mago rojo.

Y luego, subiendo los niveles en dichas clases se desbloquean clases superiores como: ninja, paladín, caballero oscuro, destructor, etc. Muy bueno. Me gustó muchísimo este sistema que implementaron y yo creo que, de ahora en más, todos los FF sucesivos deberían implementarlo. Punto extra.

Ahora el combate, es una cosa bastante particular. Es una mezcla de Dark Souls, con Final Fantasy 15 y 13, dispone de un sistema de combos similar a Devil May Cry y también tiene habilidades activables (usando las teclas del 1 al 4). Subiendo de nivel los “Jobs” o clases, podremos ir desbloqueando combos con las distintas armas, y habilidades activables, que luego podremos combinar a gusto y piacere (con ciertas limitaciones, como por ejemplo, el tipo de arma que la clase utilice determinará lógicamente que usaremos los combos de dicha arma).

Por momentos es tremendamente intenso, se pone sangriento y brutal. Es el único Final Fantasy donde vemos la sangre que queda pegada en nuestra ropa y en las armas. Osea, ¿dónde vieron eso en un Final Fantasy? Está genial. Punto extra.

Pero bueno, el juego también nos permite tener 2 clases equipadas al mismo tiempo y rotarlas durante el mismo combate, con total libertad. Incluso tiene cancelación de animación para que podamos combear entre una clase y otra. Requiere práctica, pero una vez que le agarrás la mano, que decirles: está genial. Punto extra.
En cuanto a la exploración, es un tanto limitada. Los niveles (o stages) del juego están seccionados en instancias. Básicamente, no hay un mapa de mundo abierto para explorar como en otras entregas de la franquicia.

Dispondremos de un mapamundi o menú de niveles, donde seleccionaremos la misión y presto, sin animación ni nada, arranca el nivel. Tan solo una pequeña pantalla de carga de por medio con algo de lore. No nos gustó para nada.

Lo otro que no nos gustó es el sistema de drops y gestión de inventario. Muy incómodo. El equipamiento es algo que hay que estar grindeando constantemente, se genera de manera procedural y, la verdad, no pega mucho con este juego. A veces menos es más, y con los niveles de dificultad superiores, el nivel de drop aumenta y consiguientemente, la sobrecarga de equipo se hace un problema.

Los stats que el equipo otorga van subiendo de nivel por supuesto, y eso influye necesariamente en el sistema de grindeo y el equipamiento de personaje. Y esto es un tanto molesto, especialmente cuando vamos progresando y el inventario se nos llena de cosas y hay que tirarlas o desarmarlas en otro menú medio mal diseñado. Nada bueno la verdad. Resta puntos acá.

LA BANDA SONORA

Bueno, ahora vamos a ponernos serios. No hay fan de Final Fantasy que no sepa que la música es algo clave e icónico en todas las entregas de esta franquicia. En Stranger of Paradise, esto se repite, pero con algunas salvedades.

En los menús tenemos una suerte de cancioncilla que se asemeja bastante a la clásica tonada de los cristales de Final Fantasy (que en algún momento, los mismo protagonistas se ponen a tararear), pero modernizada y extraña. Muy extraña, una mezcla de new punk con electrónica. Llama poderosamente la atención, pero si revisamos la estética en general, tiene sentido que sea moderna. El juego parece una mezcla rara de futuro distópico con elementos medievales. Hay teléfonos celulares, calabozos, dragones y mucho gore. Caos puro.

La música es por momentos relevante durante el combate y disonante en lo que se trata de armonía en general. No estoy diciendo que sea desagradable. Pero no es lo que me esperaba tampoco. Es rara. No me decido si es un buen complemento, o algo que pasa totalmente desapercibido por lo molesta que resulta en algunos puntos.

Los compositores principales fueron Naoshi Mizuta, Hidenori Iwasaki y Ryo Yamazaki. De Naoshi Mizuta recuerdo que ya trabajó en Final Fantasy 11. Y creo que también en un par de juegos de Mega Man y si la memoria no me falla, fue uno de los productores principales de Parasite Eve 2. Sé que Hidenori Iwasaki trabajó en FF: The Cristal Chronicles y Legend of Mana. Ryo Yamazaki es notable por su trabajo en Dirge of Cerberus (el spin off de FF 7) , que fue increíble. También trabajó en Legend of Mana y en el grandioso Crhono Cross, que debo decir, fue su mejor trabajo.

Pero la verdad, debo decir, con semejante equipo de compositores, quedé notablemente decepcionado del resultado final. No sé que pasó aquí, pero no me termina de convencer en absoluto. Y la verdad, que he seguido de cerca el trabajo de los tres y no lo supe reconocer en esta entrega. Como que la identidad propia de cada uno quedó diluida en el caótico mar que es este juego.

CONCLUSIÓN

Stranger of Paradise es raro. Es el juego más inquietante y caótico que he jugado hasta ahora (de esta franquicia). He jugado todos y cada uno de los Final Fantasy y me declaro culpable de ser un fan acérrimo de los juegos de Square Enix. Pero debo ser imparcial y sincero con respecto a mi evaluación final. Este juego, no es para todos.
Una mezcla rara de hack & slash, soulslike y RPG japonés.

Tan caótico como el caos mismo que los personajes persiguen durante la historia. A través de escenarios tan oscuros como coloridos y por momentos, el juego tiene sus ápices de diversión en el combate y luego, se diluye todo en un mar de grindeo irracional y lleno de baches en las mecánicas que no se puede entender como quedaron ahí.

Lo peor del juego es el “sistema de diálogos” con los NPCS. Hubiera sido preferible que lo eliminaran completamente de la ecuación a dejarlo ahí. Osea, literalmente, nos dan un listado de NPCs en un menú, y tenemos que escuchar sus diálogos sin poder siquiera interactuar con ellos. Lo menos interactivo que he visto en años. Horrible.

Ni hablar del menú de misiones y de ese espantoso mapamundi que le quita todo lo lindo que podría tener. Si Stranger of Paradise hubiera optado por el sistema sandbox/open world en vez de un sistema de selección de misiones divididas por instancias, esta review sería muy distinta. Que decepción.

En resumidas cuentas, el juego tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Yo llamaría a este título: el gran experimento de Square Enix y Team Ninja. Y sin embargo, me encuentro curiosamente atraído a este título en particular. Como dije, tiene sus cosas buenas.

Es raro, es caótico, es violento y sanguinario. Demasiado para ser un Final Fantasy. Pero bueno, Stranger of Paradise es una especie de spin off, y tengo que decir la verdad, si Square Enix y Team Ninja seleccionan los elementos buenos de esta entrega, los repiten y mejoran algunas de las falencias, entonces van a estar encaminados a crear el mejor título de toda la franquicia. Puede que de esto salga algo muy bueno en el futuro. Quizá Stranger of Paradise sea eso: un paso en falso, pero en la dirección correcta.

¿Qué les parece nuestra review de Stranger of Paradise, Final Fantasy Origin? Los dejamos con una galería de imágenes.

 

Lucas Simons

Gamer, Narrative Designer, Experto en Worldbuilding. Gamer y Game Developer. Creador de contenido especializado en gaming. "Juego y trabajo. Trabajo y juego."