Razer no quiere que una silla sea solo un lugar donde sentarte. En el CES 2026, la compañía dejó en claro que su objetivo es ir bastante más allá de la ergonomía clásica. Con Project Madison, Razer mostró un concepto que apunta de lleno a la inmersión, mezclando audio, vibración y estética gamer en un solo producto.
Desde el primer vistazo, la silla busca llamar la atención. En el reposacabezas aparecen luces LED RGB compatibles con Razer Chroma, pensadas para sincronizarse con el resto del setup. No es solo decoración. La idea es que la iluminación acompañe la experiencia de juego y refuerce la sensación de estar dentro de la acción.
Vibración y sonido integrados en la silla
Project Madison no se queda en lo visual. La silla incorpora retroalimentación háptica HD distribuida en distintas zonas del asiento, impulsada por la tecnología Razer Sensa. Según la compañía, seis motores internos reaccionan en tiempo real a lo que pasa en el juego, interpretando tanto la intensidad como la dirección de cada acción.
El elemento más llamativo, y probablemente el más ambicioso, está en el reposacabezas. Ahí se integran altavoces inalámbricos a ambos lados, capaces de ofrecer audio espacial 5.1 o 7.1, con certificación THX. La propuesta apunta a eliminar la necesidad de auriculares, sin resignar inmersión ni posicionamiento de sonido.
Como todo producto conceptual, no hay garantías de que Project Madison llegue al mercado. Pero si Razer decide avanzar, es difícil imaginar que sea una silla accesible. Todo indica que, de hacerse realidad, apuntaría al segmento premium, con un precio acorde a la tecnología que propone.
La línea Iskur también se actualiza
Más allá del concepto, Razer también aprovechó el CES para mostrar productos que sí llegarán a las tiendas. La compañía presentó la nueva generación de su línea Iskur, con los modelos Iskur V2 NewGen e Iskur V2 X NewGen.
A nivel de diseño, no hay cambios radicales respecto a las versiones actuales. La novedad está en el material. Razer incorporó una nueva tecnología de cuero sintético llamada CoolTouch, pensada para mantener una sensación de frescura durante sesiones largas. La idea es reducir esa incomodidad típica que aparece después de varias horas sentado.
En cuanto a precios, Razer ya dio cifras concretas. El Iskur V2 NewGen llegará con un valor de 650 dólares, mientras que el Iskur V2 X NewGen se posicionará más abajo, con un precio de 350 dólares.
Con Project Madison por un lado y la renovación de Iskur por el otro, Razer deja claro que el mercado de las sillas gaming es una prioridad. Desde el lanzamiento de la primera Iskur, la marca viene probando ideas nuevas, y ahora busca diferenciarse apostando fuerte a la inmersión.







