El argumento del aumento en el precio de la VRAM ya no estaría alcanzando para justificar GPUs cada vez más caras. Al menos eso muestran los últimos movimientos del mercado en Japón, donde las Radeon RX 9000 empezaron a perder demanda después de fuertes aumentos.
Según un reporte de GazLog, los minoristas comenzaron a bajar precios entre un 15 y 20% tras notar que los gamers dejaron de comprar cuando los valores se dispararon demasiado.
El techo psicológico del precio ya se hizo notar
En los últimos tres meses, el precio promedio de las GPUs más económicas subió cerca de un 15% a nivel global. En muchos modelos, los incrementos llegaron incluso al 40 o 50%.
Tanto AMD como NVIDIA ajustaron precios en sus líneas de consumo mientras priorizan modelos más rentables, en medio de la crisis de memoria que impacta a toda la industria.
En el caso de AMD, el efecto parece haber sido más inmediato en el segmento RDNA 4. La Radeon RX 9070 XT, una de las más populares del stack actual, había bajado inicialmente a la franja de 600 a 650 dólares, pero volvió a escalar hasta casi 800 dólares.
En Japón, el modelo llegó a superar los 130.000 yenes, equivalentes a unos 840 dólares. Hoy el precio mínimo ronda los 108.000 yenes, cerca de 770 dólares, mientras que el promedio también viene cayendo de forma sostenida. El mensaje es claro. Hay un límite de inflación que el usuario está dispuesto a tolerar.
También baja la RX 9060 XT de 16 GB
La Radeon RX 9060 XT 16GB siguió el mismo camino. Tras alcanzar picos cercanos a 87.000 yenes, unos 562 dólares, ahora se ubica alrededor de 71.000 yenes, equivalentes a 458 dólares.
El retroceso de entre 15 y 20% coincide con la caída en el interés del público. Cuando el precio se aleja demasiado del rango considerado razonable para la gama media, simplemente deja de vender. Las RX 9000 muestran una barrera bastante clara. Más allá de cierto punto, el mercado se frena.
Por ahora el ajuste se observa con fuerza en Japón, pero la tendencia podría replicarse en otras regiones si los valores no se estabilizan. En un contexto donde la memoria sigue tensionada y los costos de producción son altos, el equilibrio entre rentabilidad y volumen de ventas vuelve a estar en discusión.







