El precio de las consolas siempre genera debate, pero ahora la preocupación es otra. La próxima generación, que incluye a la PS6 y la nueva Xbox, podría pegar un salto fuerte y meterse en un terreno que antes parecía impensado para el gaming.
Distintos analistas del mercado ya empiezan a marcar una tendencia clara. Tanto la futura PS6 como la nueva Xbox, conocida como Project Helix, podrían llegar con valores cercanos a los 1.000 dólares. Un número que cambia bastante la forma en la que se mira el acceso a consolas.
Un escenario impulsado por aumentos recientes
Todo este análisis toma fuerza después de los aumentos confirmados en la PS5, especialmente con el modelo Pro que ya ronda los 900 dólares. Ese movimiento muestra que los precios vienen subiendo más rápido de lo esperado.
Según estimaciones de expertos financieros, la próxima generación podría lanzarse con un precio hasta un 50% más alto que el de las consolas actuales en su debut. Esto posiciona a la PS6 directamente en el rango de los 1.000 dólares como una posibilidad concreta.
Mat Piscatella, analista de Circana, ya había advertido que el último aumento de Sony fue más grande de lo previsto. Esta tendencia refuerza la idea de que el techo de precios sigue subiendo.
Costos en alza y decisiones estratégicas
Uno de los factores clave detrás de este escenario es el aumento en los costos de componentes. Según Joost van Dreunen, especialista de la Universidad de Nueva York, la memoria DRAM y NAND subió entre un 80% y un 90% desde comienzos de 2026. A esto se suman tensiones económicas globales y posibles políticas comerciales que impactan directamente en la fabricación.
Desde otra mirada, Serkan Toto, CEO de Kantan Games, explicó que Sony podría haber aplicado un aumento fuerte ahora para evitar aumentos constantes más adelante. Esta estrategia también le permitiría ajustar precios o lanzar promociones si el mercado mejora.
El dato que más ruido genera es que los propios analistas ya consideran viable una consola de 999 dólares. No lo ven como un caso aislado, sino como parte de una nueva normalidad.
En ese contexto, el gaming en consolas podría empezar a correrse hacia un segmento más caro, más cercano a un producto premium. Esto plantea un escenario donde el acceso ya no es tan masivo como en generaciones anteriores.
Project Helix, la próxima Xbox que también apunta a integrar juegos de PC y consola, se movería en una línea similar de precios. Todo indica que la próxima generación no solo va a traer mejoras técnicas, también un cambio fuerte en el bolsillo de los jugadores.







