La crisis de memoria y chips sigue presionando el precio del hardware, y las consolas no quedaron afuera. Xbox subió sus precios hace poco y PlayStation ya había hecho lo mismo antes. Shawn Layden, exjefe de PlayStation, advirtió que el precio de PS5 podría no volver a bajar como ocurría en generaciones anteriores.
Layden explicó que las consolas solían lanzarse cerca de los 399 dólares y luego bajaban hasta rondar los 199 dólares. Ese recorte impulsaba una parte enorme de las ventas, porque hacía que más jugadores pudieran entrar al ecosistema. El problema es que, según su mirada, esa dinámica podría desaparecer en la generación actual y en las próximas.
La PS5 podría nunca más bajar de precio
El exdirectivo relacionó esta situación con la escasez de chips y el aumento de costos. Según señaló, los precios podrían no volver a caer, lo que también afectaría las ventas de consolas. Si PS5 se mantiene más cara durante más tiempo, el crecimiento de la base instalada sería más lento.
La advertencia llega después de que el aumento reciente llevara el precio de PS5 hasta los 650 dólares. Para Layden, esto marca una diferencia fuerte frente a generaciones anteriores, donde las rebajas ayudaban a sostener el ciclo de vida de las consolas. Sin esas bajadas, el mercado pierde una herramienta clave para sumar nuevos usuarios.
La situación también encaja con otras señales recientes del sector. Lenovo ya había señalado que algunos precios podrían no volver a bajar. Además, los fabricantes de RAM firmaron acuerdos a varios años con valores actuales, lo que deja un panorama bastante complicado para el hardware.
El temor es que esta tendencia marque el final de las consolas más accesibles. Algunos analistas incluso esperan que, después de Steam Machine, las próximas Xbox y PlayStation puedan costar al menos 1.000 dólares. Para quienes seguís el mercado de consolas, la idea de volver a ver equipos de 399 dólares parece cada vez más lejana.







