Hablar de Call of Duty es repasar casi dos décadas de historia. Desde que Modern Warfare cambió las reglas del género en 2007, la franquicia de Activision se volvió sinónimo de acción rápida y batallas cada vez más espectaculares. A lo largo de los años, viajamos por guerras históricas, futuros distópicos y operaciones secretas que marcaron a toda una generación de jugadores.
Cada entrega dejó su huella. Black Ops trajo misterio y espionaje, Modern Warfare elevó el realismo, y Advanced Warfare se animó a probar mecánicas que dividieron a la comunidad. Hubo grandes aciertos, como Black Ops 2, todavía considerado uno de los mejores multijugadores de la saga, y también tropezones, porque mantener viva una fórmula anual no es tarea fácil.
Call of Duty: Black Ops 7 Beta
Volvimos al campo de batalla. La beta de Black Ops 7 ya está disponible, y como siempre, llega ese momento del año en el que la comunidad se divide entre la emoción y la desconfianza. Cada nuevo Call of Duty aparece cargado de expectativas, comparaciones y el debate eterno sobre si la saga todavía puede reinventarse sin perder su esencia. Treyarch prometió cambios importantes en esta entrega, aunque el ADN de Black Ops sigue ahí. Venimos de una seguidilla de títulos con luces y sombras, Cold War fue intenso pero irregular, Modern Warfare III se sintió demasiado conservador, y ahora BO7 busca ese punto justo entre tradición y evolución.
En los foros, las opiniones no tardaron en aparecer. Algunos celebran el nuevo ritmo y lo fluido del movimiento; otros critican que la beta se apoya demasiado en la fórmula clásica. Pero una vez que estás en medio de la partida, el tiroteo vuelve a ser el alma del juego. El tiempo para matar se siente un poco más corto que el del año pasado, aunque también puede ser por lo frenético que es todo. Eliminar enemigos sigue siendo igual de satisfactorio, sobre todo cuando esos disparos a la cabeza suenan con ese “clic” que los fans reconocen al instante.



Mapas y más
La beta cerrada incluye tres mapas, Cortex, The Forge y Exposure. En general, rinden bien. Ninguno se siente mal diseñado, aunque tampoco hay un mapa que te vuele la cabeza. En Black Ops 6, Rewind con sus pasillos largos e interiores conectados fue uno de los más recordados. Otro fue Skyline, con rutas secretas, varios niveles y escondites para todos los estilos.
Los escenarios de esta beta pueden parecer algo simples, pero Cortex se lleva el puesto al más completo. Tiene zonas abiertas donde podés caerte si te confiás, interiores cerrados para combates cuerpo a cuerpo y pasillos medianos ideales para LMGs, SMGs y rifles de asalto. Su diseño se adapta bien tanto a Deathmatch como a modos con objetivos. Además, el detalle de los tanques de incubación, donde parecen cultivar supersoldados, le da una estética sci-fi que queda re cheta.
Exposure es el más grande y el que mejor aprovecha el wall jumping y el wall running. Tiene zonas pensadas para moverte con libertad, incluso un contenedor colgando que prácticamente te grita saltá acá.
Por último, The Forge propone algo distinto. Aunque es amplio, no hay corredores eternos para francotiradores. En su lugar, tiene una pared circular giratoria de cuatro secciones en el centro del mapa. En modos como Hardpoint o Dominación, el punto aparece justo ahí, y eso genera momentos caóticos y muy divertidos. No podés quedarte quieto, las paredes se mueven, te obligan a pensar y moverte todo el tiempo.



Armas en la beta de Black Ops 7
Cuando desbloqueás todos los niveles, la beta te deja probar 16 armas. Hay opciones para cada tipo de jugador, aunque el balance todavía necesita una buena ajustada. La M10 Breacher, escopeta base, está directamente rota. Tiene un alcance absurdo, podés bajar enemigos desde distancias que no tienen sentido. No hace falta apuntar mucho, basta con disparar una vez y listo. Está bien que una escopeta sea fuerte a corta distancia, pero así como está ahora, rompe el equilibrio del juego.
En el otro extremo, el XR-3 ION, rifle de francotirador, está justo donde tiene que estar. Por primera vez en mucho tiempo, un sniper se siente equilibrado. Conseguir una baja se siente merecido y no pura suerte. Incluso si no sos fan del rol, esta te puede convencer. Las SMGs todavía no levantan. Se sienten flojas, como si necesitaran uno o dos tiros más para tumbar al rival. Las LMGs van por el mismo camino, el Mk.78 tarda un poco en reaccionar, y eso te puede costar la partida. Habrá que esperar a la versión final para ver si mejoran con accesorios.
Los Assault Rifles, en cambio, siguen siendo los reyes. El M15 MOD 0 cumple muy bien, y el Peacekeeper Mk.1 promete ser la arma del multijugador. Todo el mundo la usaba en Call of Duty Next, y con razón, tiene precisión, pegada y se siente genial de usar.



Rendimiento
En esta ocasión al juego lo probamos con una plataforma con CPU INTEL, un CORE ULTRA 7 265K, una Placa madre Z890, una NVIDIA GeForce RTX 5090, 32GB de memoria a 6000MHz y SSD.
Es verdad que una GeForce RTX 5090 es una exageración, o no, depende quien lo vea. El juego corre bien de todos modos con algo mucho mas modesto. La cosa es que no tiene problemas de rendimiento de ningún tipo y eso es lo que mas vale.
Conclusión
Después de varias horas de juego, la beta cerrada de Black Ops 7 deja claro que Treyarch no busca reinventar la rueda, sino mejorar lo que siempre funcionó. El ADN de Call of Duty sigue intacto, disparos precisos, ritmo acelerado y partidas que castigan el descuido pero premian la reacción rápida.
Los mapas mantienen un nivel parejo. Cortex es el más equilibrado y entretenido, Exposure destaca por su verticalidad y The Forge se anima a experimentar con mecánicas nuevas que podrían brillar más en el juego final. No hay un mapa que se sienta icónico todavía, pero todos están bien diseñados y cumplen en cualquier modo de juego.
En el arsenal hay variedad, aunque el balance todavía necesita trabajo. La M10 Breacher está claramente pasada de poder, el XR-3 ION sorprende por su precisión y los Assault Rifles vuelven a ser el corazón del combate. En cambio, las SMGs y LMGs se sienten un poco débiles y necesitan ajustes para recuperar protagonismo.
Más allá de eso, la experiencia va bien. Los enfrentamientos se sienten bien, las animaciones son buenas y el impacto de cada disparo transmite esa sensación clásica que hace que Call of Duty sea tan adictivo.






