Comprar una consola, memoria RAM, una PC o cualquier componente electrónico podría seguir siendo bastante caro durante varios años más. Analistas advierten que los precios del hardware no mejorarían antes de 2028, y que el problema va mucho más allá de la escasez de memoria. La combinación de inflación, aranceles, conflictos internacionales y demanda de componentes para IA está presionando a toda la industria.
Joost van Dreunen, profesor de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York, explicó que la política arancelaria de Estados Unidos también golpeó los precios. Según su análisis, estas medidas generaron inestabilidad, dejaron inventario sin vender y obligaron a muchas empresas a aplicar subas. Lo que debía impulsar empleos manufactureros en Estados Unidos terminó alejando consumidores del mercado y moviendo producción hacia países con salarios más bajos.
El hardware seguirá caro y todavía podría subir más
El Dr. Serkan Toto, CEO de Kantan Games, también señaló que la inflación global y conflictos como la nueva guerra de Irán ayudan a explicar el aumento de precios. No se trata de un solo factor aislado. La industria está atravesando una presión general donde fabricar, transportar y almacenar productos cuesta más que antes.
Daniel Ahmad, de Niko Partners, indicó que los países occidentales son los más afectados por estos aumentos. En Asia también hay impacto, pero los mercados de videojuegos y hardware siguen mostrando fuerza y podrían crecer rápido al menos hasta 2030. Esa diferencia regional puede hacer que algunos productos se mantengan más competitivos en ciertos mercados, mientras otros quedan más complicados.
La peor parte es que los precios todavía no habrían tocado techo. Rhys Elliot, de Alinea Analytics, explicó que muchas grandes compañías están usando inventarios acumulados durante años. Cuando tengan que reponer stock con piezas nuevas y más caras, el impacto podría trasladarse todavía más al precio final.
Consolas y componentes podrían extender su ciclo de vida
Esta situación podría empujar a los fabricantes a estirar la vida útil de sus productos. En el mundo de las consolas, eso significa que plataformas como Nintendo Switch 2, PlayStation 5 y Xbox Series X/S podrían mantenerse más tiempo en el mercado antes de un salto generacional fuerte. Aun así, incluso los productos subvencionados podrían recibir nuevos ajustes de precio.
El escenario tampoco promete una baja clara cuando la situación se estabilice. Firmas como Newzoo creen que muchas compañías podrían aceptar una base de compradores más chica si logran compensar con más monetización en productos existentes. En otras palabras, vender menos hardware, pero generar más ingresos con servicios, juegos, accesorios o contenido adicional.
Para los usuarios, el mensaje es poco alentador. Quienes pensaban esperar unos meses para comprar RAM, SSD, consolas o una nueva PC quizás no vean una mejora rápida. El mercado apunta a seguir caro hasta 2028, y cuando deje de subir, no está garantizado que vuelva a precios más accesibles.








