En tecnología, el futuro arranca fuerte con el CES, donde se muestran procesadores, placas madre y nuevas plataformas. Aunque AMD no planea presentar CPUs de escritorio nuevas en el corto plazo, sí aparece una preocupación que puede afectar a muchos usuarios que hoy están armando o pensando en actualizar su PC.
El problema no pasa por los procesadores en sí, sino por las placas madre actuales. Más puntualmente, por un límite técnico que podría traer dolores de cabeza cuando lleguen las próximas arquitecturas de AMD.
No todas las placas llegan bien paradas
Una de las grandes ventajas de AMD frente a Intel es la duración de sus plataformas. AM4 estuvo vigente durante años y AM5 apunta a seguir ese camino. Lanzada en 2022 con los Ryzen 7000, la plataforma ya recibió a los Ryzen 9000 y, según varias fuentes, también será compatible con Zen 6 y Zen 7.
El problema es que no todas las placas AM5 están igual de preparadas para ese futuro. Según Moore’s Law is Dead, las placas madre con chips de BIOS de 64 MB, como muchas B850 y X870, podrían quedarse cortas cuando lleguen las próximas generaciones.
El límite de los 64 MB de BIOS
Zen 6 introduciría cambios importantes, como un nuevo controlador de memoria. Eso trae una BIOS más grande y compleja. Si el chip no tiene espacio suficiente, empiezan los recortes, los parches y, en el peor de los casos, la falta de compatibilidad directa.
Esto no sería algo nuevo. Con AM4 ya pasó una situación similar cuando llegaron los Ryzen 3000. Placas con chipsets X370 y B350 tuvieron problemas para soportar CPUs más nuevas, y algunas directamente quedaron fuera por limitaciones de memoria en la BIOS.
Un antecedente que preocupa a los usuarios
En aquel momento, muchos usuarios tuvieron que actualizar BIOS con funciones recortadas, perder soporte de CPUs viejas o, directamente, cambiar de placa antes de lo esperado. La sensación fue clara, una plataforma que prometía durar, pero no lo hacía en todos los casos.
La preocupación ahora es que esa historia se repita con AM5. Si Zen 6 ya exige más espacio, Zen 7 podría complicar todavía más las cosas al tratarse de una arquitectura nueva, con todavía más cambios internos.
La buena noticia es que aún hay tiempo. Si AMD y los fabricantes de placas madre toman nota, podrían lanzar revisiones con chips de BIOS más grandes o versiones actualizadas antes de que Zen 6 llegue al mercado.
La expectativa es que AMD haya aprendido de lo ocurrido con AM4 y evite volver a generar esa sensación de promesas a medias. Para los usuarios, lo ideal sería simple, comprar una placa AM5 hoy y no tener que preocuparse por compatibilidad dentro de unos años.







