Durante una entrevista, Wallace Kou, CEO de Silicon Motion (SMI), fue claro al afirmar que PCIe 6.0 no debutará en productos de consumo antes de 2030. Según el ejecutivo, tanto AMD como Intel, además de los OEM de PCs, muestran poco o ningún interés en llevar esta nueva interfaz al segmento doméstico en el corto plazo. Mientras tanto, PCIe 5.0 sigue siendo suficiente y rentable para la mayoría de los usuarios y fabricantes.
El director de SMI explicó que la empresa se siente cómoda dominando el mercado de controladores SSD PCIe 5.0, tanto en versiones de 4 como de 8 carriles, y que ese dominio les garantiza una posición sólida durante los próximos cuatro años. Para Kou, el mercado de consumidores aún está lejos de necesitar las velocidades que ofrece PCIe 6.0, por lo que no tiene sentido avanzar antes de tiempo en una tecnología que aumenta drásticamente los costos sin un beneficio práctico claro.
PCIe 6.0 no llegaría a PC antes de 2030.
Más allá de la falta de necesidad técnica, el mayor obstáculo para adoptar PCIe 6.0 en PCs es su elevado costo de producción. Fabricar controladores compatibles con PCIe 6.0 implica el uso de procesos de fabricación más avanzados, como los 4 nm, con costos que oscilan entre los 30 y 40 millones de dólares por tape-out, sin contar investigación y desarrollo. En comparación, los controladores PCIe 5.0 fabricados en 6 nm pueden costar entre 16 y 20 millones, lo que ya representa una inversión considerable para las empresas.
Por eso, Kou no ve viable que nuevas compañías entren a competir en este mercado, ya que el umbral de entrada es extremadamente alto, y Silicon Motion ya tiene una ventaja significativa en costos, experiencia y participación de mercado.
En resumen, PCIe 6.0 seguirá enfocado al segmento profesional, como en GPUs de IA, centros de datos y supercomputación, donde cada mejora de velocidad tiene un impacto inmediato en el rendimiento. Pero para el usuario promedio o incluso para entusiastas del gaming y el hardware, la llegada de SSDs y GPUs PCIe 6.0 no será prioridad al menos hasta 2030, y eso si los costos logran bajar.
Fuente: Tom’s Hardware





