La empresa que popularizó la inteligencia artificial generativa ahora quiere ir más allá del software. OpenAI, impulsora de ChatGPT, estaría trabajando en sus primeros dispositivos inteligentes. La idea es clara, reducir su dependencia del modelo actual y abrir nuevas fuentes de ingresos.
El crecimiento masivo de usuarios convirtió a ChatGPT en el chatbot más utilizado del mundo. Pero ese mismo éxito trae un problema. Mantener la infraestructura necesaria para entrenar modelos y dar servicio a cientos de millones de personas implica costos altísimos.
Con grandes inversiones en hardware, especialmente en GPUs de NVIDIA, la compañía enfrenta pérdidas considerables. Incluso se estima que podría quedarse sin liquidez hacia 2027 si no logra equilibrar gastos e ingresos.
Un altavoz con cámara sería el primer paso
Según filtraciones recientes, OpenAI ya habría asignado alrededor de 200 empleados al desarrollo de hardware propio. El primer producto en llegar sería un altavoz inteligente con un precio estimado entre 200 y 300 dólares.
El dispositivo incluiría una cámara capaz de analizar el entorno y reconocer a las personas presentes. Todo apunta a que integraría funciones basadas en ChatGPT, permitiendo interacción directa por voz y posiblemente capacidades más avanzadas gracias al análisis visual.
El lanzamiento no sería inmediato. Se espera que el altavoz llegue, como muy pronto, en febrero de 2027. Aun así, el calendario de OpenAI podría cambiar.
Anteojos en 2028 y una lámpara con IA
Después del altavoz vendrían otros dispositivos. Los anteojos inteligentes estarían previstas para 2028, cuando comenzaría su producción en masa. Por ahora no hay detalles concretos sobre sus especificaciones, pero la apuesta encaja con la tendencia de integrar IA en wearables.
También se menciona una lámpara inteligente, aunque es el producto con menos información disponible. Su atractivo dependerá de las funciones que incorpore y de cómo se diferencie de los dispositivos ya existentes en el mercado.
La estrategia marca un cambio relevante. Hasta ahora, OpenAI se había centrado en modelos y servicios digitales. Con este movimiento, busca competir en el terreno del hardware, donde otras grandes tecnológicas ya tienen presencia consolidada.
El desafío será doble. Por un lado, ofrecer productos que realmente aporten valor y no sean solo una extensión del chatbot. Por otro, lograr que el negocio de dispositivos ayude a compensar los altos costos operativos de la inteligencia artificial.







