La inteligencia artificial se convirtió en una prioridad para empresas tecnológicas y también para compañías de sectores muy distintos. La inversión creció a una velocidad enorme y la IA generativa ya está cambiando la forma en que muchas personas trabajan, estudian o buscan información. António Guterres, secretario general de la ONU, advirtió que el desarrollo de la IA avanza demasiado rápido.
El mensaje apunta a la necesidad de crear normas globales para evitar que esta tecnología se descontrole. Guterres describió a la IA como una herramienta capaz de remodelar la economía, transformar el mundo laboral e influir en elecciones. Por todo esto, la ONU considera que no alcanza con dejar que cada empresa avance por su cuenta.
La ONU quiere reglas para controlar el avance de la IA
Uno de los puntos más sensibles es el posible uso de la inteligencia artificial en tareas de alto impacto. Un error en un modelo de uso personal puede ser molesto, pero en ámbitos como defensa, seguridad o decisiones críticas puede causar daños graves. Por eso, la ONU busca un marco que limite riesgos y obligue a las compañías a hacerse responsables.
La idea es crear reglas internacionales que funcionen como una base común para empresas, gobiernos y desarrolladores. Con una normativa clara, se podrían prevenir abusos, reducir riesgos y aplicar sanciones cuando una compañía no cumpla. La preocupación crece porque ya existen modelos desbloqueados capaces de responder sobre temas peligrosos o prohibidos.
Guterres también puso el foco en la protección de los niños. La ONU quiere impedir que la IA pueda generar contenido sexual de menores y plantea que los chicos no deberían acceder libremente a estas herramientas. El secretario general comparó su uso con medicamentos o ciertos juguetes, donde existen límites de edad para evitar daños.
El debate seguirá durante el Diálogo Mundial de las Naciones Unidas sobre la Gobernanza de la IA. Allí se analizará un informe realizado por 40 expertos, pensado como la primera evaluación científica mundial e independiente sobre esta tecnología. Además, Guterres recordó que Estados Unidos concentra el 75% de la computación para IA, mientras que China representa el 15%, una diferencia que también muestra el peso geopolítico del tema.







