El mundo de la inteligencia artificial y el hardware vive días intensos. Luego del anuncio del acuerdo entre OpenAI y AMD, que permitirá al creador de ChatGPT usar hardware del equipo rojo en sus nuevos centros de datos, ahora NVIDIA responde con una jugada igual de fuerte, una inversión de 2.000 millones de dólares en xAI, la compañía de Elon Musk detrás del chatbot Grok.
NVIDIA financia los chips que comprará xAI
Según se informa, NVIDIA destinará hasta 2.000 millones de dólares a la ronda de financiación de xAI, dentro de una operación que podría alcanzar los 20.000 millones. El dinero servirá para que la empresa de Musk adquiera GPU NVIDIA destinadas al desarrollo de Colossus 2, su nueva supercomputadora para inteligencia artificial.
La operación se realizará mediante un SPV que comprará los chips y los alquilará a xAI por cinco años, permitiendo a los inversores recuperar su inversión a lo largo del tiempo. Esta estructura, mezcla de financiación por deuda y participación accionaria, busca acelerar el despliegue de la infraestructura de IA sin que xAI tenga que desprenderse de liquidez directamente.
Elon Musk ha estado gastando cerca de mil millones de dólares al mes en el crecimiento de xAI, que ya había recaudado 10.000 millones a principios de año. Entre los nuevos inversores se encuentran Apollo Global Management y Diameter Capital Partners, con Valor Capital liderando el componente accionario.
Una jugada entre fabricante e inversionista
Esta maniobra ha sido descrita por analistas como una financiación circular, ya que NVIDIA invierte capital en una empresa que a su vez compra su hardware. En la práctica, el fabricante garantiza la venta de sus GPU y fortalece su posición en el mercado de IA, mientras xAI obtiene acceso a chips de última generación sin comprometer su flujo de caja.
La jugada refuerza la relación entre ambas compañías, pero también plantea posibles implicaciones regulatorias, dado que NVIDIA se convierte simultáneamente en proveedor e inversor del cliente.
AMD y OpenAI mueven sus fichas
El movimiento llega apenas días después del acuerdo entre OpenAI y AMD, mediante el cual OpenAI comprará un 10% de AMD por un valor simbólico de 0,01 dólares por acción. A cambio, la compañía fundada por Sam Altman se compromete a que sus nuevos centros de datos, alcancen una potencia de 6 GW usando hardware de AMD, lo que equivaldría a unas 8 millones de GPU.
El objetivo es diversificar el suministro de chips y reducir la dependencia del dominio de NVIDIA, que controla la mayor parte del mercado de aceleradores para IA.






