La pelea tecnológica entre Estados Unidos y China volvió a golpear fuerte a NVIDIA. Según Jensen Huang, la compañía pasó a tener una cuota de mercado del 0% en GPU para IA dentro de China. El CEO apunta directamente contra las políticas de exportación estadounidenses.
El dato sorprende porque NVIDIA domina el hardware de inteligencia artificial a nivel global. Sus GPU son clave para entrenar modelos, acelerar cargas pesadas y sostener centros de datos. Pero en China, las restricciones terminaron empujando a muchas empresas hacia chips locales.
China se aleja de NVIDIA y apuesta por hardware propio
Estados Unidos empezó a limitar la venta de chips avanzados a China antes del gran boom de la IA generativa. El objetivo era frenar el avance chino en una industria que hoy define buena parte del poder tecnológico. Esa estrategia afectó a GPUs como las NVIDIA A100 y H100.
Para seguir vendiendo en el país asiático, NVIDIA creó versiones recortadas como las A800 y H800. Más adelante, las medidas se endurecieron y también alcanzaron a modelos como la H20. La compañía quedó cada vez más limitada para ofrecer productos competitivos en China.
Según Huang, el resultado fue contraproducente. En lugar de depender de GPU estadounidenses, muchas compañías chinas empezaron a usar sus propios aceleradores de IA. Ese cambio le dio más fuerza a la idea de independencia tecnológica local.
El golpe también llegó en un contexto donde China aceleró mucho su desarrollo en IA. DeepSeek R1 apareció a principios de 2025 como un modelo Open Source capaz de rivalizar con ChatGPT. Además, logró hacerlo usando menos gráficas de NVIDIA y en menos tiempo, un dato que metió presión en la industria estadounidense.
Las restricciones terminaron favoreciendo a los chips chinos
Un analista había estimado que NVIDIA pasaría del 66% de cuota en IA en China durante 2024 a un 8% en los próximos años. Según el propio CEO, la situación actual sería todavía peor. Ese 0% corresponde a ventas directas de NVIDIA a clientes ubicados en China.
Eso no significa que no exista interés total por sus GPU. Algunas empresas todavía pueden buscarlas mediante países terceros o mercados alternativos. Por todo esto, Huang cree que las restricciones fueron demasiado duras y terminaron jugando en contra.
En 2025 también creció el contrabando de gráficas, ya que algunas compañías chinas buscaron esquivar los controles. Luego, a principios de 2026, Estados Unidos volvió a permitir ciertas ventas con condiciones. NVIDIA podía vender H200 a China, pero con una tasa del 25% más aumentos de precio.
Para el mercado chino, esa propuesta no cerró. Comprar GPU recortadas, caras y con sobreprecio dejó de ser una opción atractiva. En cambio, los aceleradores locales como Huawei Ascend ganaron terreno y ofrecen una propuesta sólida para muchas cargas de IA.
El caso deja una lectura clara para la industria. NVIDIA tiene componentes de calidad y un rendimiento potente, pero las reglas comerciales cambiaron el mapa. China ahora consume más chips propios y mantiene su avance hacia una IA menos dependiente del hardware estadounidense.







