NVIDIA ya tiene autorización de Estados Unidos para vender sus GPU H200 a ciertas empresas de China, pero el negocio todavía no arranca. Según Reuters, Washington aprobó que unas 10 compañías chinas puedan comprar estos aceleradores de inteligencia artificial, entre ellas Alibaba, Tencent, ByteDance y JD.com. También recibieron luz verde distribuidores como Lenovo y Foxconn.
El dato llamativo es que, a pesar del permiso, aún no se entregó ninguna unidad. El acuerdo quedó atrapado en el clima político posterior a la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping, con NVIDIA intentando destrabar una venta que tiene licencia estadounidense, pero que sigue parada del lado chino.
NVIDIA tiene permiso, pero China todavía no compra
Antes de las restricciones, NVIDIA dominaba cerca del 95% del mercado chino de chips avanzados. China llegó a representar el 13% de sus ingresos, y Jensen Huang había estimado que el mercado chino de IA podía mover 50.000 millones de dólares este año.
Ahora el panorama cambió fuerte. Huang advirtió que la cuota de NVIDIA en aceleradores de IA dentro de China cayó prácticamente a cero. Aun así, el ejecutivo se mostró más optimista tras viajar al país junto a una delegación de empresarios tecnológicos estadounidenses.
Las licencias permiten que cada cliente autorizado compre hasta 75.000 chips H200, ya sea directamente a NVIDIA o mediante intermediarios. Lenovo confirmó a Reuters que está entre las compañías aprobadas para vender H200 en China. El resto de empresas mencionadas no respondió.
El bloqueo real estaría en Pekín. Las compañías chinas habrían frenado sus pedidos tras recibir orientación del gobierno chino. Howard Lutnick, secretario de Comercio de EE.UU., dijo en el Senado que China todavía no les permitió comprar estos chips porque quiere mantener la inversión enfocada en su propia industria nacional.
Las ventas de H200 llegan con muchas condiciones
La autorización estadounidense no es libre. Las normas obligan a los compradores chinos a demostrar procedimientos de seguridad suficientes y garantizar que las GPU no serán usadas con fines militares. NVIDIA también debe certificar que tiene inventario suficiente en Estados Unidos.
El acuerdo suma otro punto sensible. Estados Unidos recibiría el 25% de los ingresos de estas ventas. Para encajarlo legalmente, las H200 tendrían que pasar por territorio estadounidense antes de llegar a China, ya que la ley no permite imponer directamente tasas de exportación.
Ese esquema generó dudas en Pekín. China teme posibles manipulaciones o vulnerabilidades ocultas en la cadena de suministro. En paralelo, el país aprobó nuevas regulaciones para detectar y reducir dependencias extranjeras en tecnología crítica.
Por ahora, la situación queda en un tira y afloja. NVIDIA H200 ya tiene permiso para llegar a empresas chinas seleccionadas, pero China no parece apurada por soltar el dinero. El acuerdo existe, las licencias están, pero la primera entrega todavía no apareció.








