El CEO de NVIDIA, Jensen Huang, confirmó que la compañía ya está desarrollando su arquitectura Rubin, la próxima generación de chips para inteligencia artificial, en alianza con TSMC. Durante su visita a Taiwán, Huang explicó que el foco de la gira es precisamente el progreso de Rubin en las instalaciones de la fabricante taiwanesa.
En una entrevista con la prensa local, el directivo reveló que NVIDIA ya tiene listos seis chips Rubin distintos, entre ellos nuevas CPUs, GPUs, un switch NVLink escalable y un procesador fotónico de silicio. Todos se encuentran actualmente en desarrollo con TSMC y avanzan hacia la fase de producción experimental.
Un salto en diseño y memoria
Rubin marcará un salto generacional importante para NVIDIA, con una actualización completa en toda su pila tecnológica. La empresa usará HBM4, la próxima generación de memoria de alto ancho de banda, para alimentar sus GPUs R100, consideradas una mejora significativa frente al estándar HBM3E.
El diseño también incorporará el proceso de 3 nm (N3P) de TSMC y el encapsulado CoWoS-L, tecnologías clave para mejorar eficiencia y rendimiento. Además, Rubin será la primera arquitectura de NVIDIA en adoptar un diseño chiplet, con un retículo 4x frente al 3,3x de la generación Blackwell.
Los analistas esperan que este salto tenga un impacto similar al que provocó la llegada de Hopper, otro de los hitos recientes de la compañía.
Lanzamiento previsto y productos
La llegada de Rubin está prevista para 2026 o 2027, dependiendo de cuándo finalice la producción experimental. NVIDIA ya adelantó algunos productos, como el sistema de racks NVL576 Kyber, capaz de consumir hasta 600 kW por rack, orientado a centros de datos y cargas de IA masivas.
Hasta ahora no se mostraron GPUs Rubin para el público gamer, y no parece ser una prioridad inmediata. La compañía mantiene una posición dominante en el mercado de GPUs, lo que le da margen para enfocarse primero en soluciones empresariales.
La expectativa, por ahora, es que Rubin llegue primero al segmento de servidores y centros de datos, para luego expandirse hacia productos de consumo masivo.






