Aunque el futuro del hardware de Xbox genera muchas especulaciones, todo apunta a que Microsoft no tiene planes de abandonar por completo las consolas tal como las conocemos. Según Jez Corden, insider, la próxima Xbox ofrecerá retrocompatibilidad a nivel de hardware, y no se tratará de una simple emulación o una consola híbrida estilo PC, como se había sugerido en algunas teorías recientes.
En el podcast Xbox Two, Corden fue duro y tiene un “99,999 % de certeza” de que la próxima consola de Microsoft correrá juegos de Xbox One y Xbox 360 de forma nativa, gracias a su chipset compatible. Sus declaraciones se basan en fuentes internas vinculadas al programa de retrocompatibilidad de la compañía. Incluso los juegos de Xbox Series X/S seguirán funcionando sin problemas, aunque el diseño final de la consola aún no estaría completamente definido.
Nueva consola Xbox mantendría retrocompatibilidad por hardware.
Esto echa por tierra parte del ruido generado por las comunicaciones confusas de Xbox en los últimos meses. Según el periodista, Microsoft ha enviado mensajes contradictorios que han erosionado la confianza del público. Aun así, la nueva generación seguirá el enfoque de que «todo es una Xbox», con hardware oficial y también colaboraciones con terceros, como ya ocurre con la ROG Ally con branding Xbox.
El plan a largo plazo de Microsoft parece seguir dos caminos, por un lado, una consola potente y retrocompatible; por otro, una expansión más agresiva a otras plataformas, incluyendo PC y, en algunos casos, hasta PlayStation 5. Lo importante es que los jugadores no tendrán que renunciar a sus bibliotecas, y que la próxima Xbox apuesta fuerte por la continuidad y la preservación de juegos clásicos.
Fuente: Notebookcheck






