La historia de la industria del videojuego no se explica solo a través de consolas y títulos icónicos. Detrás de muchas de las compañías que hoy dominan el sector hubo personas que supieron leer oportunidades antes que nadie y conectar culturas muy distintas. Una de esas figuras fue David Rosen, cuyo rol fue decisivo para que SEGA se convirtiera en la empresa que hoy conocemos.
Rosen falleció en Navidad a los 95 años, según confirmó oficialmente un representante del ex ejecutivo. El comunicado indicó que murió rodeado de su familia, cerrando una vida marcada por la aviación, los negocios y una influencia profunda en el desarrollo temprano del entretenimiento electrónico en Japón.
De ex aviador a pionero del arcade en Japón
Antes de entrar en el mundo de los videojuegos, David Rosen fue aviador en Estados Unidos. Su vínculo con Japón comenzó en la década de 1950, cuando fundó Rosen Enterprises, una empresa dedicada a importar máquinas recreativas desde Estados Unidos. En una época en la que el arcade todavía no era una industria consolidada, Rosen vio una oportunidad clara.
El crecimiento fue rápido. En una entrevista publicada en 1996 por la revista Generation, Rosen recordaba cómo abrió salones recreativos de caza y disparos en todo Japón. Según su propio testimonio, cuando dejó la empresa no había prácticamente ninguna ciudad japonesa sin uno de sus locales. Ese despliegue sentó las bases de una red de entretenimiento que marcaría a generaciones enteras.
El nacimiento de SEGA y su primera expansión
El éxito de Rosen Enterprises llamó la atención de la empresa japonesa Nihon Goraku Bussan, interesada en ingresar al negocio de las recreativas. A mediados de los años 60, ambas compañías se fusionaron y adoptaron una marca que ya era conocida en Japón, SEGA. Tras la unión, David Rosen fue nombrado presidente de la nueva compañía.
La trayectoria de SEGA tomó un nuevo rumbo en 1969, cuando fue adquirida por el conglomerado estadounidense Gulf+Western Industries. A pesar del cambio de dueño, Rosen logró mantenerse al frente de la empresa, garantizando continuidad en la gestión durante un período clave de crecimiento.
Tras 15 años bajo el control del conglomerado, Gulf+Western decidió desprenderse de SEGA. En ese contexto, David Rosen y otro ejecutivo clave, Hayao Nakayama, se asociaron para adquirir los activos japoneses de la compañía. Este movimiento fue fundamental para el futuro de la marca.
Luego de esa operación, Rosen regresó a Estados Unidos y fundó SEGA of America, donde se desempeñó como copresidente hasta julio de 1996. Su salida marcó el cierre de una etapa, pero su influencia ya estaba consolidada. David Rosen dejó un legado que ayudó a moldear la industria del videojuego desde sus primeros pasos comerciales hasta su expansión global.







