Microsoft habría invertido casi 80.000 millones de dólares en acuerdos vinculados a Xbox y Game Pass durante la última década. Según Bloomberg, gran parte de esa cifra corresponde a la compra de Activision Blizzard y otras adquisiciones de estudios. Aun así, el servicio de suscripción no logró el crecimiento esperado y hasta perdió varios millones de usuarios desde el año pasado.
Game Pass fue presentado durante años como la gran apuesta de Xbox para construir un modelo parecido a Netflix. El problema es que varios analistas sostienen que ese formato no encaja tan bien con los jugadores. Muchos usuarios prefieren comprar pocos títulos importantes por año, algo que habría frenado el avance del servicio.
Game Pass quedó lejos de las metas internas de Microsoft
El reporte también señala que Microsoft gastaba alrededor de 1.000 millones de dólares por año en acuerdos third-party para sumar juegos a Game Pass. La compañía intentó expandir el servicio hacia PC y mercados de streaming, pero esas iniciativas no alcanzaron para impulsar el crecimiento. La apuesta era fuerte, pero no rindió como Xbox esperaba.
Otro punto de conflicto fueron los lanzamientos de día uno en Game Pass. Según el informe, varios ejecutivos de Microsoft creen que esa estrategia pudo haber dañado ingresos y reducido ventas tradicionales. Es decir, algunos juegos habrían ganado visibilidad dentro del servicio, pero a costa de vender menos copias por separado.
La preocupación dentro de Xbox creció cuando los números empezaron a estancarse. Microsoft esperaba llegar a 77 millones de usuarios en 2026, pero el servicio ronda los 30 millones. La diferencia es enorme y deja claro por qué Game Pass quedó bajo la lupa durante la reestructuración actual.
El golpe se profundizó tras la suba de precio del 50% aplicada en 2025, que habría provocado una caída de suscriptores. La baja posterior de precio no logró convencer a muchos usuarios de volver. Con este escenario, la meta de 100 millones de usuarios para 2030 parece cada vez más difícil, mientras Asha Sharma toma decisiones fuertes para recuperar el negocio gaming de Xbox.
